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Inicia año jubilar en la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe

El fuerte sol del domingo primero de diciembre no fue impedimento para que un grupo de feligreses de la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe de La Chorrera, junto al arzobispo de Panamá, José Domingo Ulloa Mendieta, el párroco Juventino Castillero, el cura José Felipe Alvarado y los diáconos hicieran el rito católico con el que se dio inicio al Año Jubilar por los 25 años de vida parroquial: abrir las puertas del templo.

El rito permitió que los asistentes a la misa, convocada para las once de la mañana ingresaran a la iglesia y fueran recibidos por el Obispo Ulloa y sus acompañantes, mientras dispersaba con agua bendita. 

El Año Jubilar transcurrirá desde el domingo primero de diciembre de 2019 y que culminará el 12 de diciembre del año 2020. Según la tradición cristiana, durante todo el año 2020, los feligreses que entren al templo Nuestra Señora de Guadalupe recibirán indulgencias, perdón, una gracia, pero si además se confiesen los días miércoles, jueves y los primeros viernes de mes en la parroquia tendrán una gracia especial.

Monseñor Ulloa, en su homilía, explicó que el Jubileo es una invitación a renovar la gracia del bautismo, una forma de redescubrir el don de la fe, es también una puerta abierta a la esperanza, es la posibilidad de cambiar porque la conversión no depende de nosotros, es obra de Dios en el corazón humano.

Y mientras los guadalupanos se mostraban atentos a la homilía, el obispo Ulloa insistía en que este año de manera muy especial hay que permitir que Cristo entre en cada casa y que le permitamos hospedarse en ella. Monseñor trajo a la reflexión el pasaje bíblico de Zaqueo, que quien con solo la presencia del Señor se transformó, esa misma presencia también nos puede transformar a nosotros si dejamos que Cristo entre en nuestra casa.

Dijo que es necesario que los cristianos descubramos los rostros de la pobreza, los de siempre y los nuevos de hoy, agregó que hemos de procurar que el corazón endurecido se transforme en un corazón de carne, un corazón capaz de amar al prójimo como a nosotros mismos, y que este tiempo será propicio para que todos esto suceda a los parroquianos y los peregrinos.

El obispo exaltó que la obra del Jubileo tiene que ser por naturaleza caritativa y social. 

Es tiempo para vivirlo personalmente, pero más que todo en comunidad, y así atesorar la gracia que permite un Jubileo, vivido con amor, gozo y solidaridad. 

En tanto, el párroco Juventino Castillero, leyó la resolución en la que se declara formalmente que la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe tendrá un año Jubilar, como la gracia más grande que se puede obtener en el marco de la celebración de los 25 años de vida parroquial.

Castillero invitó a los devotos de la Virgen de Guadalupe a ser verdaderos testimonios de fe, para los miles de peregrinos que esperan visten el templo durante este año, en busca de perdón e indulgencias.

Dijo que la misa de las 10:00 a.m. de cada domingo, todo aquel que cruce la puerta ya está recibiendo la gracia de Dios, y los que acudan al sacramento de la reconciliación, en la Parroquia, también.

La fiesta patronal de este y el otro año será vivido con mucha fuerza y alegría, porque es el comienzo del Año Jubilar y el otro año el final.

Por ello desde el 3 de diciembre hasta el 12 será la fiesta Patronal de la Parroquia, con actividades como la exposición magistral de Anais Boys con el tema: Tejido social del pueblo Kuna, el 9 de diciembre.

El 10 de diciembre habrá una noche de antorchas y el 11 una gran serenata en honor a la patrona y el 12 de diciembre se culmina la fiesta con una procesión que saldrá de la Plaza Luna y la solemne eucaristía, todo esto bajo el lema: «Discípulos misioneros como María».

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