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Jornada Diocesana de la Juventud 2019

La Jornada Diocesana de la Juventud (JDJ) 2019 reúnió a los jóvenes de todas las parroquias y movimientos juveniles de la Diócesis. Con ello la Comisión Diocesana de Pastoral Juvenil busca fortalecer y revitalizar la identidad como comunidad que integra la Iglesia Local en David y reafirmar el valor de la fraternidad propuesto por el Plan Diocesano de Renovación.

Los organziadores advierten que no se trata solo de un tema de moda, a propósito de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), del Sínodo o de la Exhortación Cristo Vive… sino de asumir como medular y hacer real la participación de la Juventud en las comunidades parroquiales y su necesaria integración en los movimientos apostólicos y pastorales.

Boris Ceballos, seminarista de la diócesis compartió su testimonio en la catequesis con los jóvenes. Les habló con mucha cercanía y claridad y les instó a no perder el ánimo ni la esperanza en sus búsquedas.

“Muchos jóvenes hoy en día no son capaces de dar pasos firmes en los desafíos de la Pastoral Juvenil, a razón del miedo”, dijo tras comentarles que “de tantas voces que se escuchan en el mundo no sabemos desde dónde Dios nos está hablando”.

Asimismo señaló que “Dios busca que todos tengamos un corazón abierto y atento a la escucha…

solo así le reconoceremos y llegaremos a sitios donde nunca imaginamos que podríamos estar”, concluyó.

La Jornada contó con el aporte de jóvenes que animaron los espacios de catequesis, aplicando en ellos fragmentos de la Exhortación Apostólica Cristo Vive, permitiendo un diálogo entre todos.

Cerró con una Eucaristía presidida por Monseñor José Luis Cardenal Lacunza, O.A.R., quien

motivó a los jóvenes a vivir la celebración eucarística como un encuentro que nos permite “mira  hacia la meta de lo que somosy hacia donde vamos. Reconocer que el camino que estamos haciendo llegará a esa meta algún día: encontrarnos con Jesús junto al Padre.”

La JDJ 2019 se vivió desde el colorido y diversidad de la cultura de la Diócesis, con danzas tradicionales, coreografías modernas y el mensaje de ser parte de una fraternidad que borra cualquier límite o frontera que nos pretendan colocar.

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