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Jóvenes analizan propuesta vocacional

Asumiendo el reto por la escasez de sacerdotes, la diócesis de Penonomé organizó la Jornada Vocacional Diocesana en la que participaron 21 jóvenes de distintas parroquias. Desarrollada bajo el lema: “Yahveh está contigo, valiente guerrero”, Jueces 6, 12.

La jornada realizada los días 1 y 2 de febrero se llevó a cabo en el Centro Cristo Sembrador, con el objetivo de hacer un llamado a los jóvenes e impulsar en ellos el deseo de discernimiento para la vocación, a la cuál Dios les llama en su vida. Desde los cuatro pilares de vocación cristiana, como lo son, vida sacerdotal, vida matrimonial, vida religiosa y vida laical comprometida.

El lema fue escogido con el deseo de motivar a los jóvenes para que participaran, teniendo presente que Dios está en cada etapa de nuestras vidas, como lo hizo con el joven Gedeón.

Dentro de la jornada se desarrollaron tres temas que buscaban dar al joven esa importancia del constante discernimiento en sus vidas. Estos son:

Drama humano

Los jóvenes fueron invitados en este taller a reflexionar sobre sus vidas y conocerse. Esto en preparación para que vivieran el sacramento de la confesión. Se mostró al joven la realidad social, en cuanto a la concepción del pecado. Como se intenta normalizar y la moralidad disminuirla.

El asesor del tema fue el padre Saúl Gaona, párroco de San Martín de Porres. Vocación en la Biblia

El expositor fue el padre Ramón Buriticá. Tomando en cuenta las Sagradas Escrituras se presentó una gran variedad de ejemplos de vocación y cómo tenerlos para la vida en fe, oración y entrega a Dios, donde sea que nos llame.

En especial los profetas mayores y tenerlos como ejemplos para buscar una santidad sincera, a la cual Dios nos llama.

Identidad con Cristo

El expositor de este tema fue el padre José Ángel Duarte, quien invitó a los jóvenes a la experiencia de vivir con Cristo, tenerlo presente como el centro de sus vidas, lo cuál los llevaría a una conversión sincera, que los lleve a imitarlo en aspectos esenciales como la oración y obediencia a Dios padre.

La jornada concluyó con la Eucaristía, presidida por Monseñor Edgardo Cedeño, quien reflexionó acerca de la entrega generosa que cada uno puede tener con el camino que Dios tenga preparado para sus vidas. “No hay que tener miedo ante los caminos del Señor, él sabe como va obrando en nuestras vidas y como nos regala lo necesario para colocarnos en los momentos y lugares donde más nos necesite”, enfatizó.

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