La catequesis de Confirmación de la Parroquia Espíritu Santo reunió a jóvenes de distintas comunidades que, mediante dinámicas y actividades grupales, profundizaron en su fe desde una experiencia cercana y participativa.
Karla Díaz
«Con Jesús construimos lazos que transforman” fue el lema que acompañó a cerca de 200 jóvenes de la catequesis de Confirmación de la Parroquia Espíritu Santo, de la 24 de Diciembre, quienes participaron en un taller de cuerdas realizado en el Parque Omar.
La jornada congregó a jóvenes de primero y segundo nivel de Confirmación, procedentes de las comunidades de Monterrico, Vista Hermosa, Cerro Azul y Cabuyita, en un espacio de formación, convivencia y encuentro con Jesús.
La actividad contó también con la participación de los grupos juveniles EJE y Apocalipsis 12,1, que asumieron la responsabilidad de acompañar las distintas estaciones preparadas para los participantes. A ellos se sumaron seminaristas de la Comunidad de la Inmaculada Concepción, quienes colaboraron en el desarrollo de la jornada.

Cuatro estaciones para encontrarse con Jesús
El taller estuvo organizado en cuatro estaciones, en las que los jóvenes fueron invitados a reflexionar sobre diferentes aspectos relacionados con la figura de Jesús. Mediante dinámicas y actividades grupales, los participantes pudieron profundizar en su fe desde una experiencia cercana y participativa.
Más que una actividad recreativa, el encuentro buscó recordar que la catequesis es un camino que requiere participación activa de los jóvenes. En esta etapa de preparación, ellos no solo reciben conocimientos sobre la fe, sino que están llamados a descubrir cómo la presencia de Cristo puede transformar sus relaciones, decisiones y manera de vivir.
El acompañamiento de otros jóvenes también permitió generar un ambiente de confianza y fraternidad, mostrando que la comunidad cristiana tiene un papel fundamental en el crecimiento de quienes se preparan para recibir los sacramentos.
Una preparación para asumir la fe
La Confirmación ocupa un lugar especial dentro del camino de iniciación cristiana. Por medio de este sacramento, los bautizados reciben una efusión particular del Espíritu Santo que fortalece la gracia recibida en el Bautismo y los une más plenamente a la Iglesia.
Por ello, “la preparación no puede reducirse a memorizar contenidos. Se trata de ayudar a los jóvenes a encontrarse con Cristo, reconocer la acción del Espíritu Santo en sus vidas y comprender que confirmar la fe implica también asumir un compromiso como discípulos y miembros activos de la comunidad”, dijo Guillermo Polanco, uno de los catequistas.

En este taller de cuerdas los jóvenes pudieron profundizar la fe en comunidad.
Además, destacó que iniciativas como el taller de cuerdas buscan que los jóvenes descubran que la fe se vive en comunidad y que los lazos construidos con Jesús y con los demás pueden convertirse en vínculos capaces de transformar sus familias, comunidades y ambientes cotidianos.
Prepararse para la Confirmación es también hacerlo para vivir la fe con mayor madurez, responsabilidad y compromiso, reconociendo que los jóvenes no son únicamente destinatarios de la acción pastoral, sino protagonistas de la vida de la Iglesia
