CatequesisEspiritualidad

La Catequesis es luz en el camino

Toda la vida de servicio y amor que ustedes han entregado en este tiempo volverá a latir de nuevo. El Señor nos quiere regalar la Gracia que nos permita contemplar la realidad doliente con una mirada renovadora.

Comisión Arquidiocesana de Catequesis

Somos catequistas llamados vivir cada día para anunciar al mundo que el Evangelio tiene algo que decirnos en medio de la crisis, que vale la pena anunciar en el mundo de hoy que Jesús es el Camino la Verdad y la Vida. El valor de la vida es el valor supremo, es decir que también necesitamos ser responsables con la bioseguridad de los que nos rodean. Pero a la vez el Evangelio nos invita a acercarnos a los necesitados. Este es el tiempo favorable del Señor, que nos pide luchar contra el conformismo y la indiferencia que impiden asumir el impacto y las graves consecuencias de lo que estamos viviendo.

 La catequesis enseña los valores  de Jesús que permiten ayudar a la gente a disminuir el ritmo, a ser más contemplativa, a apreciar lo sencillo y a las personas por encima de las cosas.  La nueva actitud de los catequistas ayudará a las personas a entrar en el estilo de vida de Jesús buscando nuevas formas de cercanía, a la familia, a la tierra y a los más pobres.       

Anunciar al mundo que el Evangelio tiene algo que decirnos en medio de la crisis, que vale la pena anunciar en el mundo de hoy que Jesús es el Camino la Verdad y la Vida.

En este tiempo difícil de nuestra misión, la pregunta es la misma que en el Evangelio,« ¿Quién nos correrá la piedra del sepulcro?» (Mc 16,3), pero las mujeres que seguían a Jesús no dejaron de hacer lo que sentían que podían y tenían que hacer.  Ahí en medio de sus ocupaciones, ellas fueron sorprendidas por un anuncio desbordante: “No está aquí, ha resucitado”. Su velar y acompañar al Señor, incluso en la muerte y en la mayor desesperanza, no era vana, sino que les permitió ser ungidas por la Resurrección: no estaban solas.  Ellas volvieron a avisar a los apóstoles: « La vida arrancada, destruida, aniquilada en la cruz ha despertado y vuelve a latir de nuevo ». Dios jamás abandona a su pueblo, está siempre junto a él, especialmente cuando el dolor se hace más presente.

Luces: El equipo parroquial de catequesis es una luz para este tiempo.

Estructurar el equipo parroquial de catequistas como un equipo que pueda discernir juntos las realidades de la comunidad cristiana ayudará a responder al desafío de la pandemia, de forma efectiva y también será un espacio de estudio y actualización con potencial transformador de la sociedad.

 

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