DiócesisVicariato Apostólico del Darién

“La migración es problema de todos”

Desde hace varios años Darién ha sido la ruta de los migrantes que buscan ese sueño, que no han podido encontrar en sus países de origen y emprenden un viaje peligroso; pero, lo hacen con la determinación de buscar mejores días para ellos y sus familiares.

En esta ocasión, como lo ha indicado el papa Francisco en sus múltiples mensajes, se ha tratado de buscar algunas alternativas a nivel de Iglesia y conocer la realidad actual de lo que está ocurriendo. 

Desde la Iglesia

Desde el viernes 15 de febrero se han dado reuniones con la diócesis de Colón -Kuna Yala, Justicia y Paz y Movilidad Humana, compartiendo ideas y conociendo las realidades vividas a lo largo de  estos años, y, que se están registrando en estos momentos en Puerto Obaldía con la llegada de centenares de migran-tes y así seguir dando seguimiento como Iglesia, para hacer un trabajo pastoral de acompañamiento en esta realidad.

Esto trajo como resultado reuniones junto a las ONGs que atienden esta problemática en nuestro país y así saber cuál es la realidad que conocen y si están trabajando en ese tema para, como Iglesia, unir esfuerzo y ofrecer un acompañamiento en este tema.

En la reunión que se llevó a cabo el lunes 25 de febrero con Monseñor Manuel Ochogavía, obispo de la diócesis de Colón – Kuna Yala; el director de Senafront, comisionado Erick Estrada y el director de Sinaproc, José Donderis, se compartió la información necesaria para conocer la realidad y la ayuda inmediata que se está ofreciendo en el sitio. Se requiere un flujo controla-do, lo menos traumático posible.

Una vez se termine de revisar el tema sanitario, se tomarán las medidas migratorias que el Decreto Ley 3 del 22 de febrero de 2008 permitirá.

En la visita a Puerto de Obaldía, se pudo apreciar la realidad que nuestros hermanos viven, quienes buscan un futuro mejor para ellos y sus familiares.  En la escuela se encuentran alrededor de 402 migrantes entre hombres, mujeres y niños quienes han estado siempre custodiados por SENAFRONT para garantizarles seguridad y SINAPROC para facilitarle la asistencia; pero la realidad es que la escuela se ha quedado pequeña.

Testimonios

Tuvimos la oportunidad de conversar con los cubanos que en es-tos momentos son el grupo más grande que se encuentra en sitio y manifestaron que ellos no desean quedarse en el país; sino sólo hacer el tránsito correspondiente.

Para ellos es difícil entender el por qué están en esa escuela si lo único que desean es seguir su trayecto. Señalaban que ya no cuentan con mucho dinero porque lo han perdido en la selva pagando a ‘coyotes’ o pagando a las autoridades de otros países que no les interesa ayudarles sino  sólo sacar dinero en sus fronteras.

Jorge Ayala, como responsable de a Pastoral de Movilidad Humana estuvo presente en este recorrido por Puerto Obaldía y manifestó que “como sociedad, debemos tomar conciencia que el fenómeno de la migración no afecta sólo a Panamá, sino que es un fenómeno global y debe ser asumido con responsabilidad por todos los gobiernos, para garantizar una migración segura y ordenada”.

Esta situación en Darién y Puerto Obaldía, nos debe recordar que la Iglesia ha contemplado siempre en los migrantes la imagen de Cristo que dijo: “era forastero, y me hospedasteis” (Mt 25,35).

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