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En las redes sociales, ¿eres coherente con tu fe?

En Panamá se goza de una fuerte presencia de grupos juveniles que se reúnen para crecer como cristianos y para fomentar la amistad entre ellos. Juntos viven la eucaristía, reciben temas de formación, asisten a retiros espirituales, sirven comprometidos con su parroquia. Sus vivencias alimentan la Iglesia, siempre la juventud llena de alegría su comunidad parroquial.
Como hijos de Dios y fieles seguidores de Jesús deben ocuparse en reflejar cada día el evangelio, en todos los ambientes que se encuentren, deben mostrar a ese Cristo vivo, incluso en las redes sociales.
El Padre Justo Rivas, colaborador de la oficina de Pastoral Juvenil arquidiocesana, señala que ha podido constatar diversos criterios en las publicaciones que realizan los jóvenes. Asegura que el contenido de lo que comparten depende del grado de madurez en la fe y no depende de la edad que tenga el joven.
Por ejemplo, algunos profesan su fe en Dios, en sus sacramentos y en la Virgen María por las redes sociales, otros en cambio en procesos de maduración fluctúan profesándose católicos, pero son antitestimonio por todas sus cuentas.
Lamentablemente se pueden observar publicaciones hechas por jóvenes católicos usando palabras ofensivas y groserías. Nos dice Jesús: “lo que sale de la boca proviene del corazón, y eso es lo que contamina al hombre” (Mateo 15, 18).
Especialmente las chicas suben a diario selfies o videos con frases que incitan sexualmente, o se toman fotos con escotes, exhibiendo partes de su cuerpo, algo realmente contradictorio, mostrarse como objeto sexual y no como templo del Espíritu Santo. Ustedes solitas se irrespetan y ofenden a Dios.
También hay muchos que comparten cadenas por whattsapp que con miedo promueven el tener mala suerte si no las difundes y si no colocas un ¡amén!. Esto es un engaño del enemigo, un cristiano no cree en la suerte o en la magia, el mismo Dios lo dijo muy claro: “Yo Soy el señor tu Dios…no tendrás dioses extraños delante de mi” (Ex 20:2-3).
En el mundo de las redes sociales se encuentra de todo y para todos los gustos, fácilmente se realizan comentarios descalificando a X persona haciéndola menos, la critican sin misericordia. Recordemos siempre que somos hermanos de la misma fe, del mismo Padre.

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