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María también cargó su cruz

María sabía que no era fácil ser la santa Madre del Hijo de Dios, al contrario, era una gran responsabilidad. Como su madre, estaba atenta a todo lo referente a su misión y de cuidarlo junto a José.

Bernardina de Moreno

Cuando el arcángel le anunció a María que era la escogida para ser la madre del Hijo unigénito de Dios, su respuesta fue,  he aquí la esclava del Señor …y era consciente de que,  un esclavo hace lo que su amo le manda. Desde ese momento ella decidió cargar la cruz que representaría ser la Madre del Mesías que moriría por salvar a la humanidad de sus pecados.

María no cargó su cruz cuando Jesús, su Hijo se puso la suya al hombro, para nada, ella experimentó su peso cuando tuvo que dar a luz a su Hijo en una cueva de animales y acostarlo en un pesebre donde comían la mula y el buey, humilde y calladita empezaba su misión de corredentora.

María supo desde un principio que ser la Madre de Dios no iba ser nada fácil.

A pesar de saber la grandeza del que había alumbrado, por lo que estaba viviendo supo que la cosa no iba ser nada fácil, pero  ella dijo ser la esclava del Señor y  cumpliría en toda su santa voluntad. Y como su Hijo hizo años después, ella con su cruz a cuestas inició su camino a su monte calvario, porque no tenía ni dos años la criatura cuando tuvo que huir con José y el niño porque el sanguinario Rey Herodes quería matar al niño por motivos políticos creyendo que su Reino corría peligro por el nacimiento del Mesías prometido. Y a pesar de que María guardaba todo en su corazón, eso no aliviada el peso de su cruz porque siempre habían motivos que la entristecían como aquel pasaje bíblico que relata cuando por tres días no sabían donde estaba, Jesús fueron momentos de gran angustia que aumentaba el peso de su cruz hasta que ella y José lo encontraron en el Templo. María sabía que no era fácil ser la santa Madre del Hijo de Dios, al contrario para ella era una gran responsabilidad porque a pesar de saber que Dios, velaba por la familia terrenal de su Hijo ella como su madre estaba atenta a todo lo referente a su misión de cuidarlo junto a José.

DOLORES. María cargó su cruz desde el momento mismo que aceptó llevar en su vientre al Hijo de Dios, y hasta momento culminante en el calvario. (Foto Clay Banks)

Los evangelios no mencionan nada después del hallazgo en el Templo, solo que Jesús crecía en santidad y les era sujeto. Al cumplir los 30 años aparece en una boda en Caná de Galilea con sus discípulos estando también su Madre invitada y en medio de la alegría, María que vive pendiente de todo lo que ocurría a su alrededor, ya sabemos lo que pasó en las bodas de Caná. Donde Jesús convirtió el agua en vino a solicitud de su Madre. Después de los tres años de misión de su Hijo,  María sintió con mas fuerza el peso de su cruz porque su Hijo estaba a punto de ponerse la suya sobre sus hombros cuando el gobernador Poncio Pilatos lo declara inocente y sin embargo lo manda a azotar recibiendo Jesús la brutal flagelación que ser humano haya recibido en la historia de la humanidad. Al verlo irreconocible por los azotes recibidos, el peso de su cruz aumentó enormemente, ¡pobre María, cuánto sufrimiento padeció en la pasión de su amado Hijo!  Por eso cuando le dieron a cargar su cruz, ella tal vez con la mirada le diría: “Hijo mío yo también llevo mi cruz para ser tú coredentora” y empezaron juntos el camino hacia el Gólgota. A medida que avanzaban se sentían más débiles, sobre todo su Hijo que cayó tres veces por el peso, no tanto del duro madero sino por el peso de nuestras culpas, que María sentía en la cruz que cargaba viendo el dolor de su amado Hijo, no había vuelta atrás, ella dijo ser la esclava del Señor y llegaría al final acompañando al Mesías Redentor hasta el final. Antes de morir clavado por deseo de su Hijo la recibimos como madre. Y al recibirlo muerto en sus brazos, María se despojó de su cruz para abrazar el cadáver de su Dios y Señor.

 

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