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Misericordia en las manos de equipo médico llega a Marragantí

Quince profesionales de la salud realizaron la Misión Cristo Sana en la comunidad de Marraganti, logrando atender a unas 200 personas entre niños, jóvenes y adultos, que viven en la comunidad de Marraganti y de regiones cercanas, en el Vicariato Apostólico de Darién.

En esta misión realizada del 11 al 13 de octubre pasado, estuvo presente el padre Alvin Bellorin encargado de la zona misionera de Yaviza, dado que Marraganti es una de las 26 comunidades que pertenecen a esta zona y el padre acudió para atender la parte espiritual del equipo.

La organización Son treinta años que recientemente en el mes de agosto cumplieron estos profesionales quienes preparan la logística y el desarrollo de esta misión médica que realizan en este vicariato.

El doctor Rigoberto Samaniego tiene 21 años de pertenecer a la Misión Cristo Sana, él es médico especialista en medicina interna y

enfermedades infecciosas, actualmente es el presidente de este proyecto y el encargado de toda su organización que es avalada por gente noble y buena que con su aporte reúnen los recursos e insumos para cada jornada. “Esta es una experiencia maravillosa donde Dios nos da la oportunidad de servir y dar algo de todo lo que él me da a mí y a mi familia, he sido en tres ocasiones coordinador del grupo y me satisface poder servir, no hay mayor felicidad que servir”, explica.

Los voluntarios Acompañaron en esta misión tres odontólogos, un técnico de asistencia odontológica, cuatro tecnólogos médicos, dos médicos especialistas y dos médicos generales, una farmaceúta, dos médicos pediatras, dos jóvenes voluntarios de la Parroquia Niño Jesús de Praga de Buena Vista, Colón que son voluntarios de panorama católico en esa diócesis, dos conductores apoyaron en el traslado.

Las Experiencias

Los misioneros exponen sus vidas incluso se enfrentan al clima lluvioso de la región cruzando los ríos de estas zonas misioneras, pero aún así no desmayan en seguir adelante su misión.

Leonicio Sánchez es laboratorista clínico, lleva siete años de participar y asegura que apoya porque este trabajo le motiva mucho, es algo que transforma su vida.

Resalta Sánchez que, con las jornadas se ayuda con un granito de arena para aliviar las enfermedades que poseen los darienitas, este equipo que voluntariosamente es dedicado a la atención médica requiere ese apoyo económico, logistico y de compartir.

Lexma Ruiz, es médico psiquiatra, ella tiene 64 años y lleva veinte años participando en esta experiencia y apoya en ocasiones como médico general.

“A pesar de las complicaciones que pueden haber en el traslado, es una buena oportunidad para agradecer a Dios y poder servir al prójimo”, explica Ruiz.

El Obispo Pedro Hernández Cantarero les acompaño junto al padre Gustavo Rivas, en la degustación de un almuerzo preparado como cierre de esta misión.

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