CulturaVariedad

Niñas indígenas y campesinas salen de su tierra con un sueño

“Para que una joven ingrese al Hogar primeramente tiene que querer ella y no sus padres, nada es obligado. La jovencita debe demostrar interés hacia los estudios y es- forzarse para lograr la meta: ¡graduarse! y servir en su tierra”. 

Así lo manifiesta la hermana panameña Vianet Reyna, religiosa de la congregación Esclavas de María Inmaculada. 

Explica que el carisma que les mueve es la promoción de la mujer en el mundo obrero. “Nosotras vamos a lugares de difícil acceso, áreas apartadas en las que encontramos adolescentes y jóvenes campesinas o indígenas, que viven en pobreza extrema, sus padres por más que
quieran no pueden pagar sus estudios”, expresó. 

Aunque la capacidad de la casa es para 42 personas, actualmente solo tienen seis jóvenes de distintas co- marcas, más una viuda que pidió ayuda, para ella y su hija, no tienen familia, ni lugar para vivir. 

Las Esclavas de María Inmaculada están realizando muy poco a poco remodelaciones a la casa, ubicada en la calle Neptuno de Ciudad Radial. Varias habitaciones y sus estructuras fueron afectadas por la polilla. Requieren cambiar techos y pintar varias áreas. 

La superiora es la hermana chilena Calixta Bugueño. Tiene tres años en Panamá sirviendo en el Hogar y también a las parroquias del área. Desde la Pastoral de la Salud lleva la comunión a los enfermos. 

Asimismo, las religiosas Vianet e Irma, son las responsables de preparar al grupo de catequistas de las iglesias Nuestra Señora de Carmen de Juan Díaz y Santa María del Camino en Ciudad Radial. 

Frutos para Dios 

Es de mucha satisfacción ver que nuestras niñas se han convertido en abogadas, enfermeras, maestras, caciques de sus comunidades, también en buenas esposas y madres de familia”, afir-ma la hermana Vianet.
Destaca que hubo un caso especial con 

una niña de nueve años, que ahora mismo es directora de una escuela en el interior del país. 

“Ellas llegan como un diamante en bruto, nosotras les ofrecemos una formación integral, además de facilitarles los recursos materiales que necesiten: zapatos, libros y uniformes, les enseñamos los oficios normales de una casa. Además reciben reforzamiento de sus clases, hasta orientaciones por medio de charlas. Nos apoyan voluntarios especialistas en diversos temas; educación sexual, valores, liderazgo han sido desarrollados recientemente”, dijo.

Artículo anterior

Hombres asumen ejemplo de San José en sus vidas

Siguiente artículo

Jóvenes cuentan con hogar que los acoge