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Niños y adolescentes de Monagrillo viven la alegría de ser misioneros

Niños y adolescentes de Monagrillo viven la alegría de ser misioneros

Se ha fortalecido la formación espiritual y el compromiso evangelizador de niños y jóvenes desde junio de 2025, promoviendo encuentros, convivios y experiencias misioneras. Su trabajo se basa en cuatro pilares fundamentales: catequesis, espiritualidad, proyección misionera y vida de grupo.

 

Karla Díaz 

 

La Infancia y Adolescencia Misionera (IAM) de la Parroquia San Miguel Arcángel de Monagrillo, en la Diócesis de Chitré, continúa consolidándose como un espacio de formación espiritual y crecimiento comunitario para niños y adolescentes que desean conocer, amar y anunciar a Jesús.

El grupo inició sus actividades el 28 de junio de 2025, en el marco de la celebración de San Pedro y San Pablo, con el propósito de resaltar la importancia de las Obras Misionales Pontificias (OMP) y fomentar desde la infancia el espíritu misionero.

La iniciativa surgió por impulso del párroco Santiago Alberto Beltrán Vergara, quien vio la necesidad de ofrecer a los niños un espacio de encuentro personal con Jesús, especialmente en las etapas previas y posteriores al sacramento de la Primera Comunión.

 

 

Según explicó la animadora y catequista Noris Caballero, el grupo comenzó con apenas siete niños, pero pronto empezó a crecer gracias al entusiasmo de los propios participantes.

“Uno de los objetivos de la Infancia y Adolescencia Misionera (IAM) es formar pequeños grandes misioneros, por eso, los mismos niños se encargaron de invitar a sus amigos de la escuela, del coro y de la comunidad, y así el grupo fue multiplicándose”, relató Caballero.

Entre las actividades desarrolladas durante este periodo destacan convivios deportivos y encuentros fraternos, que han fortalecido la convivencia entre los participantes.

Los encuentros del movimiento se realizan semanalmente y siguen la metodología propia de la IAM, inspirada en el estilo de Jesús. En cada reunión se trabajan cuatro pilares fundamentales: catequesis, espiritualidad, proyección misionera y vida de grupo, contenidos que las animadoras han aprendido en espacios de formación como la Escuela de Animadores Misioneros.

 

El intercambio de experiencias con otros grupos de Infancia y Adolescencia Misionera fortalece el trabajo.

 

                                                                                       

Caminar 2026

Durante este año 2026, la comunidad organizó, además, su primer campamento misionero en la Ciudadela Padre Segundo Familiar Cano, actividad que contó con la participación de animadoras, padres de familia, niños, adolescentes y el apoyo de los jóvenes de la parroquia.

También realizaron una experiencia misionera en la parroquia de Valle Rico, donde visitaron la comunidad de El Guayabo. Allí compartieron el mensaje del Evangelio con familias y niños, además de visitar a personas enfermas.

 

“Fue una experiencia maravillosa para ellos, porque pudieron compartir el amor de Jesús y vivir de cerca lo que significa ser misioneros”, expresó Caballero.

La animadora también destacó el respaldo que han recibido por parte de la Diócesis de Chitré, especialmente del director diocesano de las Obras Misionales Pontificias, el presbítero Nicanor Villarreal, y de la secretaria diocesana nacional Rita Romero, quienes han acompañado y apoyado el crecimiento de este movimiento.