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No podemos salir de casa: aceptemos eso de una vez

El botón del microondas. Esta es la imagen que se usa para describir la visión de la vida que rige a los jóvenes de hoy. Poca paciencia, ínfima capacidad de concentración por más de media hora (en otra cosa que no sea el chat o los videojuegos –jajaja). 

Dicen que si nos quitan el teléfono celular, no aguantamos una fila de más de 5 personas, y peor si se trata de estar media hora ahí, solo esperando para cualquier trámite, y con la única posibilidad de hablar con la doñita que está detrás.

Eso es lo que dicen que somos: una generación acostumbrada a tener todo lo necesario sin hacer nada para conseguirlo. Y si hacemos algo para que las cosas pasen, es apenas apretar un botón, como el del microondas.

Para resumir, los grandes aseguran que somos personas cuya conducta se rige por valores tales como: me gusta-no me gusta, me apetece-no me apetece, me lo paso bien-no me lo paso bien. No hay ninguna otra variable que defina la vida. Sin planes.

Aprovecha la oportunidad, y ayuda a derribar –si las hay– cada barrera que te separa de los adultos.

 

 

 

 

 

Un cambio

Tú y yo sabemos que no todo eso que dicen de nosotros es verdad. Pero algo hay de cierto…empezar a modificar conductas, más que nada ahora, cuando la cuarentena obligatoria nos tiene encerrados y sin poder hacer nada para cambiar este hecho.

Claves

No solo nosotros los jóvenes debemos hacer un giro. También los otros deben dar los pasos para que este claustro frustrado resulte en beneficio:

Entender la situación: no podemos salir, aceptemos eso. Quedarse en casa es un acto de amor. 

Organízate: ahora tenemos tiempo para todo. Jugar, estudiar, hacer ejercicio, comer, conocer a quienes viven conmigo. Haz un horario para cada día en la semana.

Negociar: todos en casa están pasando por lo mismo que nosotros. Hay que llegar a acuerdos para cada aspecto de la vida en casa. ¡Y hay que cumplir la palabra!

Positivo: ¿Para qué entablar luchas de poder en casa? Mejor llevemos la fiesta en paz, y aprendamos de esta inesperada situación.

NOTA SECUNDARIA

Nos habla la tía Anita

Yo también fui joven. Entiendo muy bien lo que estás sintiendo, y por eso mismo te voy a dar pistas para que este momento de tu vida no se convierta en tiempo de frustración:

Videollamadas: mantente cerca de toda esa gente que amas, y que ahora no puedes ver mucho. 

Auxilia a otros: de seguro eres quien más sabe de redes y cosas cibernéticas en casa. Conviértete en el auxilio de los mayores.

Prepárate: cuando salgamos del encierro el mundo habrá cambiado y tú también serás muy diferente. ¿Qué quieres haber logrado para entonces?

Ama: quizá nunca más tengas otra oportunidad igual para demostrar y recibir amor. Goza este momento.

También te sugiero escribir un diario. Pero no para que pongas cualquier cosa. Te doy algunas ideas para que el proyecto salga bien:

Un diario

Tranquilos… no tiene que ser escrito… pueden ser imágenes, dibujos… la cosa es echar el cuento.

Detalles

Lo importante es que podamos narrar a todos cómo estamos viviendo en casa el aislamiento obligatorio.

Sinceridad

No inventes una realidad que no existe en realidad. Tampoco trates de “maquillar” la verdad. La idea es sacar de dentro lo que vivimos.

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