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Nos ha nacido el Salvador del Mundo

Contemplemos la cueva de Belén: Dios se abaja hasta ser recostado en un pesebre, que ya es preludio del abajamiento en la hora de su pasión.

Redacción

En la Navidad encontramos la ternura y el amor de Dios que se inclina hasta nuestros límites, hasta nuestras debilidades, hasta nuestros pecados, y se abaja hasta nosotros. San Pablo afirma que Jesucristo «siendo de condición divina, (…) se despojó de sí mismo tomando la condición de esclavo, hecho semejante a los hombres» (Flp 2, 6-7). Contemplemos la cueva de Belén: Dios se abaja hasta ser recostado en un pesebre, que ya es preludio del abajamiento en la hora de su pasión. El culmen de la historia de amor entre Dios y el hombre pasa a través del pesebre de Belén y el sepulcro de Jerusalén (Papa Emerito Benedicto XVI,  21 de diciembre de 2011).

Por eso, somos una Iglesia, fraterna y solidaria, que construye el Reino de Dios, con una atención preferencial por los pobres, como «Jesús de Nazaret que pasó su vida haciendo el bien, fue pobre y vivió entre los pobres, entre ellos eligió sus discípulos, proclamó que eran los primeros en el Reino y señaló su evangelización como signo característico de su misión. Así expresa Puebla su teología de la “opción preferencial por los pobres”, reiteradamente confirmada por el magisterio de la Iglesia universal, latinoamericana y panameña. Una opción que, para no quedar en lindas palabras y declaraciones retóricas, nos exige a todos conversión a la pobreza evangélica y a la causa de los pobres, acciones concretas y eficaces para compartir lo que somos y tenemos y para defender la justicia, compromiso para que las estructuras sociales y políticas no opriman a los más pobres y estén realmente al servicio del bien común.

Opción preferencial por los pobres
  • Teología. Una opción que no se queda en lindas palabras y declaraciones retóricas, nos exige a todos conversión a la pobreza evangélica.
  • Compromiso. Luchar para que las estructuras sociales y políticas no opriman a los más pobres y estén realmente al servicio del bien común.
  • Pastoral social. La promoción humana, la defensa de los derechos humanos, son parte integrante de la misión evangelizadora de la Iglesia.

La pastoral social, la promoción humana, la defensa de los derechos humanos, la opción preferencial por los pobres, son una dimensión esencial y parte integrante de la misión evangelizadora de la Iglesia. Urge recordarlo en nuestros tiempos de globalización y crisis económica y en nuestro Panamá (inequidad en la distribución de la riqueza, alza de la canasta básica, machismo, problemas de salud y cárceles…). Como lo hace continuamente Francisco con su llamado a atender a los marginados e ir a las periferias» (Plan de Pastoral, Modelo Ideal).

Vivamos la Navidad como tiempo de compartir con los más necesitados y de orar en familia, reconociendo al Dios que se ha hecho hombre para salvarnos de nuestros pecados. 

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