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Nuestra Señora de Lourdes: un mensaje de esperanza en tiempos de pandemia

La devoción por la Virgen María, en especial bajo el título de Nuestra Señora de Lourdes, hace que miles de personas acudan a las jornadas de unción cada 11 de febrero. Este año será diferente por la situación sanitaria.

Redacción Panorama Católico

Cuenta la historia que el 11 de febrero de 1858, en la villa francesa de Lourdes a las orillas del Río Gave de Pau, en la gruta de Massabielle, apareció la Virgen María ante una niña de 14 años llamada Bernardita Soubirous.

Así, puntual y directo el enunciado, y aparentemente sencillo el episodio. (En realidad fueron dieciocho las apariciones). Pero de un impacto enorme.

Tanto que, en Panamá, al otro lado del mundo, ciento sesenta y tres años después de estos acontecimientos, el entusiasmo y la devoción son enormes en las parroquias que llevan su patronazgo.

DEVOCIÓN. Al final de cada eucaristía, los fieles se arrodillan delante de la gruta, que es réplica de la original que está en Francia.

Los enfermos 

Ya en vida de Bernardita, multitud de católicos creyeron en las apariciones de la Virgen María como vehículo de la gracia de Dios, y el papa Pío IX autorizó al obispo local para que permitiera la veneración de la Virgen María en Lourdes en 1862, unos diecisiete años antes de la muerte de Bernardita.

Bernardita Soubirous fue proclamada santa por Pío XI, el 8 de diciembre de 1933. Desde entonces, la advocación de la Virgen María como Nuestra Señora de Lourdes ha sido motivo de gran veneración, y su santuario es uno de los más visitados del mundo: unos ocho millones de personas peregrinan allí cada año.

De los aproximadamente 7,000 expedientes de curación registrados desde las apariciones, solo 70 casos han sido reconocidos por la Iglesia Católica. Así de estrictos son.

Es importante señalar que tanto las apariciones de Lourdes como la existencia de hechos, “no explicables científicamente por las leyes naturales”, no constituyen artículos de fe.

El calendario litúrgico católico celebra la Festividad de Nuestra Señora de Lourdes el día de la primera aparición, es decir, el 11 de febrero. En 1992, el papa Juan Pablo II instituyó la celebración de la Jornada Mundial del Enfermo a realizarse el 11 de febrero de cada año.

SEGURIDAD. Los equipos de Salud e Higiene Covid-19 de la parroquia cuidan que se cumplan los protocolos sanitarios.

Milagros

Lourdes es un lugar de peregrinación, y la mayoría de quienes acuden lo hacen buscando una cura divina a sus males, en ocasiones considerados incurables.

La persona más joven, que se considera, recibió esa gracia, fue un niño de 2 años: Justin Bouhort, de Lourdes (Francia), que padecía hipotrepsia (crónica post infecciosa con retardo del desarrollo motor). El más reciente reconocimiento de un milagro por parte de la Iglesia Católica sobrevino en el año 2011. Más del 70 % de los milagros se produjeron por contacto con el agua de Lourdes.

Curas milagrosas
  • Para que se considere milagro, la dolencia debe haber sido declara incurable por la ciencia.
  • Los medicamentos o protocolos de tratamiento deben manifestarse totalmente ineficaces.
  • Que la curación de esta dolencia haya sobrevenido de forma súbita y no gradual.
  • Que la curación haya sido absoluta, con efectos duraderos, y no solamente una remisión.
  • Algo muy importante es que la curación no sea el resultado de una interpretación derivada del estado psíquico de la persona.

Testimonio

En Panamá tenemos un testigo del poder curativo de las fuentes de Lourdes: el padre Francisco “Paco” Verar.

Él fue uno de los predicadores la semana pasada durante la novena, y señaló que una dolencia en su espalda le tenía muy mal y por insistencia de su hermano (también sacerdote, el padre Marlo Verar) fueron a Lourdes y éste le conminó para que entrara a las aguas milagrosas.

¡Santo remedio! Nunca antes una frase fue tan bien usada. Según señaló el sacerdote, el dolor desapareció, y se dio cuenta de ello cuando iba de regreso en el bus.

Ahora agradece a su hermano Marlo por obligarlo a meterse en la fuente milagrosa (su principal renuencia se debía a que debía entrar en paños menores). Fue esta insistencia fraterna la que le dio la oportunidad de sentirse sanado.

Las apariciones

Bernadette Soubirous, una adolescente pobre y analfabeta de catorce años, aseguró haber visto en dieciocho ocasiones a la Virgen María en una gruta del paraje de Massabielle, al occidente de Lourdes entre el 11 de febrero y el 16 de julio de 1858, según recoge la Wikipedia.​

CONCURRENCIA. Es uno de los sitios de peregrinación que más afluencia de fieles tiene en el mundo.

En la tercera aparición, la niña habló con la Señora en gascón, dialecto occitano que se usa en la zona, la cual se dirigió a ella usando el «usted» (voi) de cortesía y pidiéndole: «¿Me haría usted el favor de venir aquí durante quince días?» (Boulet aoue era gracia de bié aci penden quinze dias?). Bernadette le prometió que lo haría. A su vez, la Señora le anunció que no le prometía hacerla feliz en este mundo, sino en el otro.

En sucesivas apariciones, el mensaje fue tomando cuerpo:​

– Invitación a la penitencia y a la oración por los pecadores (21 de febrero).

– Invitación a vivir una pobreza más evangélica.

– Solicitud de que se hicieran procesiones a la gruta y le fuera erigida allí una capilla (2 de marzo).

El 25 de febrero, según testificó Bernadette, la Virgen le dijo que fuera a tomar agua de la fuente y que comiera de las plantas que crecían libremente allí. Ella interpretó que debía ir a tomar agua del cercano río Gave y hacia allá se dirigió. Pero la Señora le enseñó con el dedo que escarbara en el suelo. Al excavar en el fango e intentar beber, Bernadette ensució su rostro, y sus gestos y apariencia fueron motivo de escepticismo por parte de muchas de las 350 personas presentes, ya que el manantial no se manifestó de inmediato. Sin embargo, poco después surgió una fuente de agua que, hasta el día de hoy, es meta de peregrinaciones por parte de muchos católicos y que ha sido testigo de numerosos milagros. El manantial que brotó aquel 25 de febrero de 1858 produce cien mil litros de agua por día, de forma continua desde aquella fecha hasta nuestros días.

Ante la reiterada petición de Bernardette de que revelara su nombre, el 25 de marzo de 1858 (en su decimosexta aparición) la Señora le dijo : «Que soy era Immaculada Councepciou» («Yo soy la Inmaculada Concepción«).

El dogma católico de la Inmaculada Concepción de la Virgen María había sido solemnemente proclamado el 8 de diciembre de 1854, tres años antes.

Las apariciones se catalogan como revelaciones privadas y no públicas. Esto significa que la Iglesia no las considera artículos de fe; no incorporan material nuevo como objeto de fe de la Iglesia, ni se requiere que sus fieles crean en ellas para salvación.

UNCIÓN. Se pide a las personas seguir las transmisiones esta semana, y evitar acudir al templo.

Predicación

El primer día de novena en la parroquia Nuestra Señora de Lourdes, en Carrasquilla, Panamá, contó con la predicación del sacerdote Marlos Verar. El segundo día fue atendido por el presbítero José Felipe Alvarado, mientras que el padre Francisco Verar predicó en el tercer día. El cuarto día le correspondió al sacerdote Efraín De León, mientras que el sábado (quinto día de novena) la predicación estuvo a cargo del padre Vladimir Vladimir Cedeño.

Hoy domingo le corresponde al padre Santiago Benítez.

Esta semana el triduo (Lunes, martes, miércoles) será celebrado por el Arzobispo, monseñor José Domingo Ulloa Mendieta, a las 9:00 de la mañana. La transmisión del triduo estará a cargo del Canal de la Misericordia, FETV. También estará en las redes de la parroquia.

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