DiócesisVicariato Apostólico del Darién

Nuevo Diácono en el Vicariato Apostólico de Darién

Diaconado: es el llamado a saberse servidor, buscando siempre la mayor gloria de Dios, aprendiendo a morir para vivir en vida misma de Cristo que no nos llama siervo sino amigo.

Yoel E. González Núñez

La zona misionera de La Palma, en el Vicariato Apostólico de Darién, llevó a cabo la ordenación diaconal del religioso Claretiano Wilmer Aguilar Bone, de nacionalidad nicaragüense, de manos de Monseñor Pedro Hernández cfm, Obispo de esta región, concelebrada por los misioneros claretianos Ismael Montero (Provincial) Manuel Sánchez (Secretario Provincial) Nicolás Delgado (Agua Fría) y los padres Diocesano Melvin (Garachine), David (Real) y el diácono Cosió (Metetí).

El evento contó con la animación de algunos representantes de la comunidad afrodescendiente. En sus palabras, Monseñor Pedro invitó a recordar que, aunque el diaconado es una etapa corta que no se debe olvidar, es para toda la vida, además de servicio continuo.

Diácono

Ante el llamado de Dios, que nos dice: “ya no los llamo siervos, los he llamado amigos” (Juan 15,15b), el misionero Wilmer Antonio Aguilar Bone cmf recibió el 7 de diciembre el ministerio del Diaconado, en el templo San José, la Palma, Darién. Hijo de María Isabel Bone y Nilo Manuel Aguilar, siendo el último de seis hermanos (Gustavo, Amanda, Ubania, Adelayda y Omar), originarios de Managua, Nicaragua.

Su caminar lo hizo desde la Parroquia Madre De Dios, donde sirvió como miembro de la renovación Carismática, catequista de primera comunión, líder del Grupo Juvenil y miembro del equipo de retiro Santísima Trinidad.

El Misionero Claretiano, a lo largo de la formación, modela su vida y su ministerio a partir de los apóstoles, reunidos en fraternidad entorno a Cristo para vivir en intimidad con Él, y para ser por Él, enviado anunciar la buena nueva del Reino.

Wilmer se graduó en el 2005,  de licenciado en Ciencias Religiosa, en la Universidad Católica de Nicaragua Redemptoris Mater, siendo miembro de Pastoral Juvenil Arquidiócesana, en ese entonces dirigida por el hoy Monseñor Rolando Álvares.

Llamado desde su profesión de docente, inicia su formación en Nicaragua en el 2009, donde realiza los estudios filosóficos. El 1 de enero de 2015, en Guatemala, realiza su primera profesión. Posteriormente realiza un año de misión en Honduras y se traslada a El Salvador donde estudia la Teología. Terminado su preparación es destinado a Guatemala, pero antes de empezar el viaje se le informa su cambio de destino a la zona misionera de La Palma, Darién. El 20 de junio de este año  profesa perpetuamente.

La celebración fue transmitida por Radio Claret, Radio vos sin frontera y medios claretianos, gracias a la familia Aguilar Bone. En Managua, Nicaragua y en A Coruña, España, pudieron unirse, así como las diferentes posiciones Claretianas de la Provincia y más allá.

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