Actualidad

Privados podrán escuchar la Palabra Viva en la Misa

A pesar del año irregular, debido a la pandemia por la COVID-19, la Iglesia Católica a través de los religiosos mercedarios ha mantenido ese acompañamiento a los privados de libertad.

Redacción

Con el sentido espiritual de San Pedro Nolasco, los religiosos mercedarios brindan su carisma de redimir al cautivo a través de diferentes obras, entre ellas su acompañamiento a los privados de libertad en los diferentes centros penitenciarios, donde el hacinamiento todavía es palpable.

A pesar del año irregular, debido a la pandemia por la COVID-19, los miembros de esta orden no han cesado, han estado presentes y de la mano del Cristo Redentor y de Nuestra Señora de la Merced, evangelizan a través de la acción, demostrando que Dios está con ellos, porque al igual que ellos, Jesucristo también conoció el dolor que representa estar en una cárcel, para luego pasar el calvario de la cruz, resucitar y darnos vida eterna.

En las Misas será obligatorio el uso de mascarilla y el lavado de manos.

El poder participar en el misterio de la redención, a través de la Santa Misa, les devuelve a quienes están en la cárcel los aires de libertad, al descubrir que Dios ama al pecador, más no ama al pecado.

El pasado 9 de diciembre, la dirección General del Sistema Penitenciario anunció que se reiniciarán las Misas y servicios religiosos en los centros penitenciarios. Para este propósito, le fue entregado al representante episcopal de la Pastoral Penitenciaria, Fray Francisco Javier Palomares, de la Orden de la Merced, un cronograma de trabajo del 14 de diciembre, hasta marzo de 2021, donde se establecen una serie de requisitos entre ellos guardar las medidas de bioseguridad establecidas por el Ministerio de Salud (Minsa).

Carlos González, director General del Sistema Penitenciario, indicó que ayudará a la población privada de libertad a seguir adelante y tener ánimo en esa parte espiritual importante para el ser humano.

Para Fray Francisco Javier ha sido positiva esta reapertura, porque es necesaria la atención al privado de libertad y las familias estaban solicitando este trabajo.

Por el momento, el trabajo litúrgico pastoral reiniciar mañana 14 de diciembre, hasta marzo de 2021.

Añadió que la Pastoral Penitenciaria había solicitado poder entrar a las cárceles para efectuar esta ceremonia con la que celebra el sacramento de la Eucaristía, tal como lo están viviendo desde hace dos meses, la mayoría de los fieles, cuando se abrieron los templos, para replicar lo que se hacía en las calles dentro de las cárceles

No obstante, reconoció que la dilatación se debió precisamente por la situación de privacidad, ante el temor de que pudiesen darse contagios.

En las Misas, al igual que todas las instalaciones, será obligatorio el uso de mascarilla y lavado de manos, para preservar la salud de todos los asistentes. En caso de que se registren contagios, tras esta apertura se tomarán medidas, que podría incluir una suspensión de la Misa como medida de prevención.

Viendo a Dios en sus rostros

DONACIÓN. Se necesitan utensilios de aseo.

Gracias a las gestiones mercedarias se logró mover corazones, que permitieron la donación de materiales de higiene para los privados de libertad. Se entregaron 25, 000 pastillas de jabón, que han sido distribuidas a lo largo de estos meses, que el mundo ha estado viviendo la pandemia por la COVID-19.

“Lo que hacemos a los pobres y a los más desfavorecidos, se lo hacemos directamente a Cristo; en ellos vemos su rostro”, expresó Fray Francisco Javier. 

Además, se realizan gestiones para lograr que se agilicen los expedientes de los privados de libertad que están enfermos. «Por su salud es mejor que estén fuera», enfatizó el sacerdote religioso mercedario, fray Javier Mañas.

Quienes quieran aportar implementos de aseo personal pueden hacerlo en las parroquias Nuestra Señora de la Merced, en San Felipe o en Nuestra Señora de Fátima, en El Chorrillo.

Artículo anterior

Un reto hoy: buscar a Dios en tiempos difíciles

Siguiente artículo

Nuevo Diácono en el Vicariato Apostólico de Darién