DiócesisSantiago

Un reto hoy: buscar a Dios en tiempos difíciles

Al menos 60 personas participaron en este evento que duró una hora y cuarenta minutos.

Yoel E. González Núñez

Ante las dificultades que atraviesa el país, por la pandemia, muchas son las situaciones que los panameños deben enfrentar en su día a día, pérdidas de empleos, muertes de familiares y seres queridos, problemas económicos, depresión, ansiedades y estrés producto de la cuarentena, pero la parte espiritual es también fracturada ante estas escenas que provocan la serie de problemas ya mencionados.

Tres horas de jornada facilitó a los participantes de ejemplos de emprender sus vidas en tiempos difíciles.

Explica el padre Edwin Ríos, párroco en la parroquia Santísima Trinidad en Calobre, en la Diócesis de Santiago que, aunque ciertamente se nos ha invitado a buscar a Dios y buscarlo es precisamente llenar nuestra casa, nuestra alma de Dios, no hacerlo es darle paso al enemigo que viene y destruye todo. Hacer énfasis en la búsqueda y lectura de su Palabra, instruirnos en esta para reflexionar en las enseñanzas, nos hará obedientes, a lo que instruye la iglesia y nos fortalecerá para tener esa paz y felicidad que anhelamos.

Jesús Camaño / participante del foro
La lección más valiosa que deja este foro es que debemos controlar nuestra inteligencia emocional en estos momentos de dificultad, confiar en Dios y mantener la calma.

Sus reflexiones se dieron como parte de su intervención en el primer Foro Pisco-Espiritual que organizó la Universidad de Panamá, extensión de Soná, para ofrecer las herramientas en cuanto a temas como: Salud mental en tiempos de pandemia, Técnicas para mejorar nuestra salud mental y Espiritualidad, un reto de hoy y del mañana.

El sacerdote reveló que mantener un orden en nuestra vida espiritual define y marca el sentido real de nuestra existencia. Si tenemos en orden la casa, aunque existan conflictos a la luz de la Palabra, a la luz de la mirada de Dios, siempre podremos salir adelante. Si en cambio, alejamos a Dios de nuestro camino, si lo sacamos de la casa, muy poco podremos avanzar porque nuestra vida espiritual quedará vacía.

En este sentido, la doctora Ángela Medina señala que, preocuparnos por algo que no podemos manejar es nocivo, porque mientras más pensamos en algo que no podemos solucionar es peor porque las abrumaciones llenan nuestra mente, impidiendo tener un sueño tranquilo y generando una serie de afecciones como estrés y depresión por situaciones que tienen remedio y de las que en el momento quizás no tengamos la solución, pero nada hacemos con desesperarnos.

Lohana Rodríguez / participante del foro
Fue una experiencia muy linda; ya que se trataba de unos temas de suma importancia, la pandemia ha afectado al país y al mundo entero.

Explica la psicóloga Agustina Atencio que hacer una vida social, tener contacto visual con lo tecnológico en familia y con las amistades, así como comer bien y tener una dieta saludable, dormir las horas necesarias son herramientas que nos permitirán tener una vida sana.

Lohana Rodríguez participó de este foro, ella señala que “debemos orar a Dios por nuestro país. Es preciso que seamos conscientes de lo que estamos viviendo, ser responsables como seres humanos.  Debemos tener presente  que Dios no nos abandona en estos momentos que estamos viviendo. Disfrutemos a nuestros familiares y brindemos amor”, puntualizó.

Artículo anterior

Las antífonas mayores

Siguiente artículo

Privados podrán escuchar la Palabra Viva en la Misa