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Nuevos desafíos para la prelatura bocatoreña

La evangelización en la prelatura de Bocas del Toro, desde hace muchos años, ha sufrido importantes cambios, pero el acompañamiento de los sacerdotes es una pieza fundamental para el verdadero compromiso que todos realizan en estas tierras.

El padre Jesús Sánchez de la parroquia Santa Isabel de Hungría en Changuinola, resalta que, uno de los retos que enfrenta la iglesia es llegar a la gente con la palabra, “No debemos olvidar que en esta provincia, las comunidades son un 80% indígena, tanto en el área Gnäbe Buglé, área teribe y el Sixaola frontera con Costa Rica, área Bri Bri ”, explica.

Destaca el padre Sánchez que hay una presencia significativa más o menos latina que llega a las parroquias, pero el otro porcentaje de los indígenas sigue siendo un reto alcanzarlos y motivarlos. Esta iglesia tiene presencia como prelatura oficialmente iniciada el 17 de octubre de 1962.

Aclara el sacerdote que, para llegar a estas comunidades es necesario el transporte por ríos o caminos, en algunas áreas es más costoso, pero llegar al corazón y a la mente del indígena es el reto. La evangelización se dificulta a partir de este hecho. Lograr que participen y asuman compromisos es otro reto igualmente que se formen, no hay el apoyo de ellos.

“Hay hermanos indígenas que saben de la presencia de la iglesia, pero su corazón no palpita por la fe católica, sin embargo se mueven por lo que les dicen los otros hermanos que los invitan a sus células”, explica el sacerdote.

Desde hace cuatro años se han desarrollado cambios en esta parroquia, de la cual se formaron las comunidades de Sagrado Corazón de Jesús y la cuasi parroquia San Vicente de Paúl, que son atendidas por los padres Bartolomeu Blaj y Víctor López, quienes atienden estas regiones.

Esa iglesia posee siete capillas que son atendidas por el padre Jesús Sánchez que visita unas cuarenta comunidades en general, y pertenecen a esta parroquia. Aquí llevan a cabo un programa de sacramentos, catequesis, además hay apertura y acompañamiento en pro de la juventud, niñez y adultos mayores, especialmente. Brindan desayunos a niños en ocho centros educativos y las hermanas ofrecen talleres de pintura y manualidades.

Visitan a los presos en la cárcel con la pastoral penitenciaria, y también atienden a los niños en la infancia misionera. Adicional a ello, apoyan y preparan las bodas múltiples que inserta a los esposos y sus familias a la iglesia, mediante el sacramento del matrimonio.

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