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Obispos se unen al Papa y consagran Panamá al corazón de la Virgen María

La ceremonia de consagración se hizo en cadena nacional, encabezada por el Arzobispo de Panamá, José Domingo Ulloa Mendieta, y todos pidieron por la salud de los enfermos, y por que la pandemia del coronavirus Covid-19 se acabe pronto.

En la ceremonia también se pidió por los niños, los ancianos y por las personas vulnerables que son amenazados por esta pandemia, así como por los médicos, enfermeros, profesionales de la salud y cualquier persona que esté apoyando a los expertos en esta lucha contra el mortal virus. 

El momento más emotivo y fuerte de la transmisión fue cuando los obispos panameños, en turnos sucesivos, bendijeron al país con el Santísimo.

Más aun, llegaron testimonios a la redacción de este semanario que podrían hacer pensar que el país estaba paralizado ante la expectativa de este acto consagratorio, especialmente cuando el Papa Francisco puso en las manos de María el mundo entero, e impartió desde Roma la bendición “Urbi et Orbi”

La celebración

“Queremos recordarle a cada habitante de este Istmo: ustedes no son huérfanos, nunca lo han sido, nuestra Madre en el Cielo nunca ha dejado de acompañarnos, en las tristezas y las alegrías”, dijo Monseñor Ulloa en la homilía durante la misa previa a la consagración. 

El Arzobispo expresó la cercanía de los obispos como pastores, y reiteró que como creyentes ante esta pandemia del coronavirus, “el camino es la universalidad de la oración, de la compasión, de la ternura”. 

“Nuestra cercanía a las autoridades que deben tomar medidas duras, pero para nuestro bien”

Llamó a la unidad, y hacer sentir nuestra cercanía a las personas más solas y más probadas. A los médicos, a los profesionales de la salud, enfermeros y enfermeras, voluntarios, así como a los estamentos de seguridad, a todos los que tienen la misión de mantener el orden en las calles, para que se cumpla lo establecido por el Gobierno, a través de las autoridades de salud.

Al pueblo panameño les convocó a “ser protectores de nuestras familias”, y para finalizar agregó: “No tengamos miedo a los tiempos oscuros, nuestra fortaleza es Cristo”.

La homilía completa de Monseñor Ulloa en esta Jornada de Oración, Ayuno, Penitencia y Consagración a Santa María la Antigua puede ser encontrada aquí: https://bit.ly/3bISqDp

La Consagración

Desde sus respectivas diócesis participaron los obispos de Chitré, monseñor Rafael Valdivieso Miranda, presidente de la Conferencia Episcopal Panameña, (CEP); monseñor Manuel Ochogavía Barahona, secretario de la CEP y obispo de Colón-Kuna Yala; José Luis Cardenal Lacunza Maestrojuán, obispo de Chiriquí; el obispo de Santiago, monseñor Audilio Aguilar Aguilar; y Pedro Hernández Cantarero, obispo del Vicariato Apostólico de Darién.

Cada cual suplicó a Santa María la Antigua que acogiera en sus manos a esta Iglesia que peregrina en Panamá. A continuación, un extracto de lo que los obispos, en oración, mencionaron a la Virgen:

Monseñor Rafael Valdivieso Miranda, obispo de Chitré

Coloco a tus pies nuestro pasado, nuestro presente y nuestro futuro (…) Bendice y acompaña a nuestros obispos, sacerdotes, a las personas consagradas y a todo el pueblo de Dios, para que con su testimonio contribuyan a dar esperanza en la construcción de un país y un mundo mejor.

Que nuestras familias sean verdaderas “Iglesias domésticas”, celosas del cuidado de los hijos.

José Luis Cardenal Lacunza, obispo de David:

Te pido Madre, que protejas a nuestros gobernantes, dirigentes políticos y líderes sociales para que, con sabiduría y prudencia, a pesar de sus discrepancias, sean capaces de poner en el centro la dignidad de las personas y busquen el bien común.

Mons. Manuel Ochogavía Barahona, obispo de Colón.

Te suplico por la juventud en Panamá, que suscites en ellos la generosidad para responder a la voz de tu llamada, para que sean mensaje de unidad, de esperanza para la sociedad.

Mons. Audilio Aguilar Aguilar, obispo de Santiago:

En estos momentos te pedimos por quienes están expuestos en el servicio de contener la pandemia de COVID 19, por quienes padecen los efectos de este virus y quienes han fallecido. Sé tú, oh Madre purísima y misericordiosa, consuelo en la tribulación, alivio en el dolor y fortaleza liberadora del pecado.

Mons. Pedro Hernández Cantarero, obispo de Darién:

Guíanos hacia Jesucristo, Pan de Vida, camino y esperanza para Panamá, para que cuidemos y utilicemos la Naturaleza en beneficio de todos, siempre con gran respeto y gratitud.

La oración de la Renovación de la República de Panamá a Nuestra Señora de la Antigua como Patrona la puede encontrar aquí: https://bit.ly/3dAyyUz

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