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Pastoral familiar, un compromiso de todos en comunidad

Con el lema: “El evangelio de la Familia, Alegría para el mundo”, se dio inicio al XXVI Encuentro Nacional de Pastoral Familiar, organizado por el Consejo Nacional de Familia (CONAFAVI), en la Parroquia San Juan Evangelista.

El Padre Luis Fernando Flores, Asesor de la diócesis, manifestó sentirse muy optimista y comprometido por este gran evento para la Iglesia Católica, en el que participaron fieles agentes que año tras año toman nuevos modelos de planes de trabajo a desarrollar en las diferentes diócesis del país.

El encuentro inició con la Santa Misa presidida por Monseñor Audilio Aguilar, concelebrada por el Obispo de la diócesis de Chitré, Mons. Rafael Valdivieso, también estuvieron presentes los padres: Antonio José Velásquez, Miguel Poma-res, Edwin Nieto y el Padre Saúl Ganoa Sánchez.

El expositor fue el sacerdote Antonio Velásquez Secretario Ejecutivo del Departamento de Familia y Juventud del CELAM, quien invitó a los agentes de pastoral familiar a estar en un permanente estado de misión, con la apertura de corazón y mente, es decir, una conversión pastoral forma parte de la vida de la Iglesia.

El padre se dirigió a los presentes así: “Desde la lógica del seguimiento de Jesús, acogiéndolo como una llamada, Él llama a seguirle. Veremos exigencias tanto: a nivel personal como a nivel comunitario . A nivel personal, desde la lógica del seguimiento de Jesús. Es una vocación, una llamada y requiere el compromiso bautismal. Para muchas personas el bautismo solo lo ve como un acto de rito bautismal, pero no es así. El compromiso bautismal es para toda la vida. Se adquiere el compromiso de ser evangelizador, expresó Velásquez”.

Agregó que, el compromiso evangelizador es salir al encuentro de todo hombre, pueblo y cultura, un proceso continuo que se realiza en la línea del Buen Pastor. Conocer a las ovejas, salir al encuentro, leer los signos de los tiempos y buscar los medios para poder hacer más efectivo la evangelización; es estar en sintonía con las exigencias de la misión recibida.

Los desafíos actuales que presentamos es la Encarnación en la Humanidad: Para poder ser fiel el compromiso de la misión, la Iglesia debe seguir el modelo de Jesús. Una iglesia servidora del pueblo, atenta a los signos de los tiempos y no auto-referencial.

“Debe ser una iglesia misionera de salida hacia las periferias: que promueva equipos misioneros y servicios pastora-les para personas y lugares alejados; que flexibiliza sus horarios, normas y estructuras, para atender a personas que necesitan un amor misericordioso, no sólo leyes y normas”, enfatizó Velásquez.

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