Variedad

Prácticas durante esta Navidad

Familia, amigos, el más necesitado y generaciones futuras ha de ser nuestra sintonía durante estas festividades.

Enriquecer el alma con amor es llenarla de buenas acciones por el prójimo y todo lo que nos rodea y nos acoge; viviendo el amor que Dios ha puesto en nuestro corazón, amor que durante estos tiempos de Navidad viene a nacer y crecer.

Como dijo Papa Francisco en la Laudato Si’

“La creación sólo puede ser entendida como un don que surge de la mano abierta del Padre de todos.” Hoy en día vivimos el ahora, el momento, el sentimiento que es espontaneó, sentimiento de cerveza que es bien “mucha espuma al momento de llenar el vaso y poco producto al rato”.

En esta época debemos sentarnos a pensar un poco más allá, pensar en las generaciones futuras, nuestra tierra que es la casa común donde convivimos en el amor de Dios.

Muchos de nosotros hemos nacido en un entorno consumista que envuelve mediante comerciales de comprar y regalar, luego guardar y al tiempo botar; este ciclo puede llegar a crear en nuestros sentimientos un ciclo similar.

Necesitamos crear conciencia a nuestro alrededor, con nuevas prácticas y hábitos, tales como: visitar a los más necesitados, enfermos y ancianos; dar de comer al que lo necesita; indigentes y niños huérfanos; visitar a familiares y amigos en busca de reconciliaciones.

De esta manera, el alma se llena, se regocija y crea un sentimiento de amor y paz. Estas prácticas pueden hacer un cambio en nosotros, dejemos a un lado aquellas prácticas consumistas que durante mucho tiempo han desviado nuestra sintonía del verdadero significado de la Navidad y del amor de Dios, amor que está por nacer en nuestros corazones.

“La degradación de la naturaleza está estrechamente unida a la cultura que modela la convivencia humana”, encíclica social, Caritas in veritate.

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