Comunidad

Profesión de votos perpetuos de Fray Nelson

Tras la profesión de votos perpetuos, Fray Nelson ha sido asignado a la parroquia San Cristóbal de Chepo para atender la misión, en esta región de la Arquidiócesis de Panamá.

Yoel E. González N.

A sus 29 años de edad, Fray Nelson toma una decisión definitiva, pertenecer a la Orden de Frailes Capuchinos después una formación integral, desde la espiritualidad franciscana. Fue un recorrido de nueve años ininterrumpidos y de un dicernimiento profundo, confiado en el llamado a la vida consagrada. 

Fue así que el pasado viernes 22 de enero, la Orden de Frailes Capuchinos Menores y la feligresía de la parroquia San Pío de Pietrelcina en Tocumen celebró la profesión de votos perpetuos de Fray Nelson Duarte Concepción.

Vida consagrada
  • Los capuchinos menores son una orden de hermanos consagrados por medio de los consejos evangélicos de obediencia, sin nada propio y castidad. Bajo la regla de San Francisco.
  • Algunos de los frailes capuchinos menores son sacerdotes y otros son hermanos legos. Ambos sirven a Dios, según la manera particular a la cual cada uno fue llamado.
  • Su carisma es vivir el evangelio. Por eso, los frailes suelen atender comedores populares, visitando hospitales o prisiones, estarán en una parroquia o de misión en lugares lejanos.

Sus hermanos frailes: Benigno, Gustavo, Amado, José, Michael y Fray Francisco fueron testigos de esta celebración y al igual que Fray Nelson optaron por la vida consagrada para vivir con Cristo y para Cristo.

En este momento tan especial, sus padres Nelson Duarte y Ángela Concepción y sus dos hermanos, fieles de esta parroquia, le acompañaron y con su presencia bendecían su decisión de servir a la iglesia en la Orden de los Capuchinos Menores. La ceremonia fue sencilla y con poca asistencia, debido a las medidas de bioseguridad establecidas ante la pandemia del COVID-19.

COMPROMISO. Ahora inicia su nueva misión al servicio de los más pobres entre los pobres.

Morir al mundo

“Es una ceremonia especial, pero lo que la hace trascendental es el significado de este acto”, asegura Fray Francisco Castillo, quien acompañó el proceso formativo con Fray Nelson.

Son tres momentos significativos, explica Fray Francisco. En la celebración, su familia se encuentra justo detrás de él (Fray Nelson), y su presencia es signo de entrega y desprendimiento. La familia dona a Dios al nuevo hermano que es recibido por la fraternidad capuchina menor.

“Levántate que el camino sigue”, con esta frase Fray Benigno le invitó a avanzar en su misión.

El segundo momento significativo son las promesas de vivir en castidad, sin propio y en obediencia. Todo esto ocurre hincado frente al altar, y como testigos familiares y amigos, y los frailes capuchinos menores presentes.

Para el religioso capuchino, el tercer momento “para nuestro concepto el más significativo y hermoso de todos y se da frente a la asamblea cuando el hermano se postra en el piso y mientras la asamblea ora, pide la intercesión de todos los santos para que Dios le acompañe en su nueva misión”.

POSTRADO. Signo de humildad y servicio. De cara al suelo, es señal de penitencia. En el Antiguo Testamento vemos como Abraham “cayó rostro en tierra y Dios le habló”.

Fray Francisco agrega que “es aquí donde se centra el sentir y la entrega espiritual del nuevo fray, pues recibe la bendición y experimenta ese momento especial que sella su profesión de votos perpetuos”.

Fray Nelson

En el 2012 dejó sus estudios de Ingeniería en Informática. A los 19 años inicia su proceso vocacional en la parroquia de San Pío de Pietrelcina en Tocumen, a la que asiste con su familia de la comunidad de La Siesta.

En el 2014 hizo su primera profesión de votos, los temporales y este año, luego de su proceso de preparación, recibe los votos perpetuos. Fray Nelson es por decisión libre, Capuchino Menor.

Ha sido asignado a la parroquia San Cristóbal de Chepo para servir a las parroquias o comundiades que atiende la Orden en esta región del país, perteneciente a la Arquidiócesis de Panamá.

Artículo anterior

Hogar Luisa, movido por la compasión

Siguiente artículo

Marivi: la diabetes no la detiene