Diócesis

Programa brinda alimentación a migrantes y a darienitas

Redacción

Aproximadamente 150 mil dólares (75 mil para migrantes y 75 mil para darienitas) se han invertido en donaciones por parte del Programa ALUVI Alimenta Una Vida, que dirige el Banco General, el Banco de Alimentos y la parroquia San Lucas de Costa del Este en Panamá, en donaciones que son coordinadas por las Hermanas de Maryknoll y la Misionera Clara Meza del Vicariato Apostólico de Darién.

Las donaciones son entregadas una vez al mes y Senafront ha apoyado en el traslado de las bolsas de comida, además del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), que también apoyó en esta tarea.

Explica la misionera Clara Meza que, en este vicariato, los miembros de SENAFRONT (Servicio Nacional de Frontera) reúnen los alimentos y los trasladan al vicariato. Posteriormente coordinan la entrega, son 700 donaciones distribuidas de la siguiente forma: 350 donaciones para las comunidades darienitas y 350 para los migrantes, que entrega directamente el SENAFRONT.

Los migrantes serán trasladados a nuevas instalaciones que están recibiendo adecuaciones en le comunidad de Nicanor, con la ayuda de: Organización Internacional para las Migraciones, UNICEF, SENAFRONT, Migración, la Cruz Roja, entre otras organizaciones.

“Nos sentimos muy agradecidos con este comité interdisciplinario, que brinda el apoyo. Las donaciones antes podíamos entregarlas en los sitios donde están ubicados los migrantes, ahora por cuestiones de bioseguridad se entregan a SENAFRONT y ellos las distribuyen cada cierto tiempo”, comentó Meza.

La misionera Meza, encargada de la atención a los migrantes, forma parte de este equipo, que desde el mes de mayo, que ofrece atención a las comunidades de migrantes asentados en este vicariato.

Aproximadamente, 1,800 migrantes recibieron alimentos para una semana, tiempo que permanecen en la región. Además, se informa que un aproximado 1,700 migrantes se encuentran estancados, ya que las fronteras no les permiten a ellos pasar los límites fronterizos. “Unos 200 migrantes fueron trasladados recientemente a Gualaca, diócesis de David”, puntualizó la misionera.

Con la pandemia del Covid-19, no ha sido posible mantener contacto directo con los migrantes, dado que entre ellos hubo casos positivos del virus, pero el equipo mediante donaciones ha atendido por un equivalente de 30 días de alimentación, a unos 350 migrantes.

Hace año y medio, aproximadamente, la Pastoral de Movilidad Humana, a través de la Misionera Clara Meza, junto al programa ALUVI que dirige la parroquia de San Lucas en Costa del Este, desde el mes de marzo, recibe donaciones.

El Vicariato Apostólico de Darién, que dirige Monseñor Pedro Hernández Cantarero, está muy agradecido por la generosidad del Programa ALUVI y también por la voluntad de la parroquia de San Lucas, quienes han pensado en este pueblo vulnerable, que no tiene nada que compartir en la mesa.

SENAFRONT agradece el apoyo psicológico y espiritual

Se recorren distintos caminos para llevar las donaciones.

Con el accionar del equipo interdisciplinario en el Vicariato Apostólico de Darién, las tareas son agobiantes y todos necesitan ayuda; este es el caso de los residentes en estas comunidades y de las unidades del Servicio Nacional de Fronteras (SENAFRONT), quienes también son apoyados por la iglesia católica.

El Mayor Roderick Vega, del SENAFRONT), expresó que desde el día uno de la pandemia en la región se les ha brindado mucho apoyo a las comunidades, así como a los migrantes, ubicados en esta región, una tarea que realizan en conjunto con la iglesia católica.

“Nuestro apoyo consiste en hacer entrega de la comida, leche, pañales desechables, incluso porque los migrantes llegan muchas veces sin nada”, comentó el Mayor Vega. 

Explica el Mayor, que por la situación de migrantes enfermos con COVID-19, se les han podido dejar ropa, leche entre otros insumos para su subsistencia.

Destacó que, aproximadamente, 42 niños han nacido en suelo darienita y aún quedan muchos más por nacer, debido a que durante este tiempo muchas han sido las madres que han dado a luz en estas tierras.

Artículo anterior

Los libros deuterocanónicos

Siguiente artículo

Cierre de calles