Panamá recibió una reliquia de Mama Antula, la primera santa argentina canonizada por el Papa Francisco.
Por Héctor Muñoz
La Catedral Basílica Santa María la Antigua recibió recientemente una reliquia de Mama Antula, la primera santa argentina canonizada por el Papa Francisco, en una celebración marcada por la fe, la fraternidad y la unión espiritual entre Panamá y Argentina.
La llegada de esta reliquia no solo representa un momento significativo para la Iglesia en Panamá, sino también una oportunidad para conocer la historia de una mujer que desafió las dificultades de su tiempo para mantener viva la fe y la evangelización en América Latina.
Una mujer adelantada a su tiempo
Mama Antula fue el nombre con el que el pueblo conoció a María Antonia de Paz y Figueroa, nacida en 1730 en Santiago del Estero, Argentina. Desde muy joven decidió dedicar su vida a Dios, en una época donde las opciones para las mujeres eran limitadas y profundamente condicionadas por las normas sociales.
Aunque no ingresó a un convento, llevó una vida de consagración y servicio. Su misión tomó fuerza tras la expulsión de los jesuitas de América por orden de la corona española en 1767. En medio de aquel contexto, Mama Antula decidió continuar promoviendo los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola, aun cuando existían restricciones y oposición.
Caminó miles de kilómetros para evangelizar
La historia de Mama Antula quedó marcada por su valentía y perseverancia. Recorrió a pie miles de kilómetros por distintas regiones del actual territorio argentino, muchas veces descalza, llevando retiros espirituales y acompañamiento a las comunidades más pobres y alejadas.
De acuerdo con datos compartidos por el Vaticano, en apenas ocho años logró que cerca de 70 mil personas participaran en ejercicios espirituales, convirtiéndose en una figura clave para la evangelización de la época.
Su labor también dio origen a la Santa Casa de Ejercicios Espirituales en Buenos Aires, lugar que todavía permanece activo y es considerado uno de los sitios históricos más importantes de la espiritualidad ignaciana en Argentina.
La primera santa argentina
El Papa Francisco autorizó su canonización luego del reconocimiento de un milagro atribuido a su intercesión. Finalmente, el 11 de febrero de 2024, María Antonia de Paz y Figueroa fue proclamada santa en una ceremonia celebrada en la Basílica de San Pedro.
Con ello, Mama Antula se convirtió en la primera santa nacida en Argentina reconocida oficialmente por la Iglesia Católica.
El propio Papa Francisco destacó en distintas ocasiones el ejemplo de esta mujer laica consagrada, resaltando su capacidad para mantener viva la fe en tiempos difíciles y su compromiso con los más necesitados.
Un signo de esperanza para Panamá y América Latina 
La recepción de una reliquia de Mama Antula en la Catedral Basílica Santa María la Antigua fue vivida por muchos fieles como un signo de esperanza y comunión para América Latina.
La celebración reunió a representantes diplomáticos, miembros de la Iglesia y fieles católicos en un encuentro que resaltó la importancia de fortalecer la fraternidad entre los pueblos del continente.
En un templo profundamente ligado a la historia de la fe en América —la misma catedral cuyo altar fue consagrado por el Papa Francisco durante la Jornada Mundial de la Juventud 2019— la presencia de esta reliquia adquiere un significado especial para la Iglesia panameña.
