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Religiosas sirven con sencillez, entrega y generosidad

Desde hace tres años llegó a Chitré la congregación “Agustinas Hermanas del Amparo” cargadas de expectativas y dispuestas a servir en la parroquia Nuestra Señora del Rosario, labor que han desempeñado con sencillez y generosidad.

Tienen como misión en la Iglesia, la promoción de la vida de comunidad y el servicio al necesitado, principalmente por la asistencia a los enfermos, educación de la juventud, evangelización y catequesis.

Su actual Superiora es la Hermana María Angélica Gavarrete, y junto a cuatro religiosas cumple su misión apostólica y social, impregnadas de la espiritualidad

de San Agustín.

La Superiora comenta que en su trabajo diario – la comunidad religiosa- hace posible el carisma de suscitar un clima de serenidad y alegría, promover la paz, defender la verdad, ayudar al necesitado sin acepción de personas y lograr la unidad en el amor.

Algo de Historia El Siervo de Dios Sebastián Gili Vives, atento a la necesidad de su época, no diferente de la nuestra de: pobreza, muerte, enfermedad, niños abandonados con ausencia de un cuidado maternal, decide buscar la ayuda de mujeres que como decía él fueran el amparo de la humanidad, eligiendo la espiritualidad de san Agustín.

Es así como fundó la Congregación de Agustinas Hermanas del Amparo el 6 de febrero de 1859, en la inclusa de Palma de Mallorca lugar en el que se encuentra su casa general.

Colaboran en diferentes pastorales en las parroquias, residencias de ancianos, comedores infantiles y de ancianos, colegios, visita a enfermos en los hospitales y casas; queriendo ser fieles al sueño que Dios  puso en su fundador Sebastián Gili Vives.

Como dice Padre San Agustín, en el sermón 356 “Han escuchado lo que queremos; oren para que lo podamos”, y esta es una consigna que las motiva cada día.

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