DiócesisVicariato Apostólico del Darién

Sacrificio, entrega y compromiso en Darién

Los desafíos pastorales se mezclan con las necesidades apremiantes de la población distantes una de otras. Algunos viven muy aislados.

Yoel E. González N.

El trabajo de evangelización que realizan los sacerdotes en el Vicariato Apostólico de Darién, se ha intensificado durante la pandemia, pero sigue siendo de grandes retos, tanto económicos como pastorales.

Agua Fría

Para el padre Rolando Reinoso, encargado de la zona misionera de Agua Fría, los desafíos aquí giran entorno a la familia. “Desde hace 4 años se trabajó en un FODA para todas las zonas misioneras y entre sus resultados encontraron que la desintegración familiar es uno de los mayores problemas”, señaló Reinoso.

Adicional a esto, la pandemia ha provocado la desmotivación de la gente en la participación de las actividades que se programan, y esto ha afectado el trabajo pastoral.

COMPROMISO. Los sacerdotes se reinventan pastoralmente para servir de mejor manera a sus comunidades.

“Hay poco uso de las redes sociales, porque no existe señal en todos los lugares”, informó el sacerdote, que acompaña a estas poblaciones distantes de la provincia de Darién.

Yaviza

En la zona misionera de Yaviza, es notoria la falta de compromiso de los laicos y afectada la atención y servicio a las comunidades, reconoce el padre Alberto Domínguez. “En esta zona las pastorales activas son: pastoral afro, catequesis sacramental y pastoral familiar”, resaltó.

Israel Valdez y Aracelis Batista, pertenecen a la Pastoral Familiar, reconocen que en esta zona misionera, son pocas las familias que asisten a misa los domingos. “La costumbre de estas tierras es ir a los centros de diversión que van en detrimento de la familia y sociedad”, lamentaron.

En Darién, la mies es mucha y los obreros son pocos.

La Palma

En la zona misionera de La Palma, el padre Aldo Ardines expresó que se enfocan en reconstruir la iglesia sede de esta zona, clausurada porque colapsó su estructura.  Convergen en esta región tres etnias: indígena, afro y campesina.

Los feligreses han organizado actividades dirigidas a lograr los fondos para la reconstrucción del templo.  “Hace falta un lugar para que los fieles se congreguen, afirmó el padre Ardines.

El alto costo de la gasolina hace que las visitas a esta zona misionera limita el acompañamiento. “Nos cuesta mucho desplazarnos para las visitas pastorales a las comunidades distantes, cercanas al río Balsas”, expresó. 

Para el mes de julio se espera iniciar una formación Bíblica en esta zona misionera de La Palma.

El Real y Alto Tuira

Las zonas misioneras de El Real y Alto Tuira  son atendidas por el padre Máximo Salmerón, donde la evangelización de las comunidades es todo un reto.

Para responder al plan pastoral, se han propuesto formar a más catequistas para una adecuada preparación, tanto a niños como adultos, a fin de que puedan recibir los sacramentos, especialmente en los pueblos lejanos del Alto Tuira.

CAMINO. En los niños está la esperanza darienita, y por eso las diversas pastorales ponen especial en su atención.

El padre Máximo señaló que las pastorales que actualmente están activas, en medio de la pandemia, son: catequética, juvenil, familiar y de la salud.

Benigno Quintero es un laico comprometido de esta zona. Actualmente es el responsable de la catequesis bautismal, comunión y confirmación. Trabaja de la mano con las Hermanas Salesianas que se encargan de la Infancia Misionera, a nivel de la zona y del Vicariato.

Quintero comentó que su mayor compromiso y resonsabilidad es la iniciación cristiana de los niños y niñas. “Procuramos organizar cursos bíblicos y catequéticos para nuestros agentes de pastoral, tanto jóvenes como adultos de nuestras comunidades”, puntualizó.

La pandemia ha provocado la desmotivación de la gente y esto ha afectado el trabajo pastoral

Garachiné

En la zona misionera de Garachiné, el padre Edisson Cossio siente que los pocos recursos económicos, para el traslado a las diferentes comunidades, son el limitante que impiden visitarles con mayor frecuencia.

Calle Larga, Playa Muerto, Río Jesús son algunas de estas comunidades de dificil acceso, pero son poco veces visitadas por falta de recursos para el traslado. En estas regiones, las familias piden la presencia del sacerdote y la celebración de la Eucaristía.

El padre Cossio indica que las pastorales que se están desarrollando son: catequética y litúrgica. “Se mantienen pero, es necesario acrecentar más la participación y la formación en esta zona misionera”, agregó.

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