ActualidadDiócesisPrelatura de Bocas del Toro

Sacrificio y servicio son las palabras claves

“La vocación del docente surge del deseo de amar y servir a todos,

sin importar el lugar, la raza y el color”. Es la frase de la maestra Elvisa

Pinto, oriunda del distrito de Changuinola, quien todas las mañanas hace su viaje directo al encuentro de aquellos que esperan deseos aprender. “El entusiasmo que tengo para venir y dar mis clases sale de las fuerzas en Dios y en la Virgen Santísima”, dice.

Trabaja hace 10 años en la Escuela Básica General de Teobrama, una comunidad de asentamiento indígena que pertenece al corregimiento de Las 30 en Changuinola, que está creciendo y así mismo aumentan las necesidades. Es  una región con muchas necesidades, más su deseo como educadora la impulsa a seguir creyendo en la educación, medio que puede ayudar a salir a muchos de la pobreza.

“Mi experiencia como docente ha sido satisfactoria, a pesar de las pruebas que uno vive en estas áreas de difícil acceso. Venir con todas las ganas de dar el 100% es el mayor logro que uno ha tenido en el día. A pesar de la infraestructura en la que nos encontramos a pesar de mojarnos cuando llueve”, expresó la docente.

La verdadera realidad de esta comunidad es que muchos padres de los niños han emigrado de la Comarca por buscar un mejor futuro y vienen con la mentalidad de poco compartir con los demás, tanto es así que cuando llegan al aula de clases nunca han conocido un lápiz, y el día que uno se los presenta no saben cómo usarlo, y “es ahí el reto que asumo como educadora, el de empezar de cero y lograr que un estudiante inicie a leer eso me llena de emoción”,

expresó la maestra Pinto.

Una de mis formas o estrategia de trabajo didácticos es el canto, a través de la música bailamos y cantamos. ¿Por qué lo hago? Porque muchos de estos niños vienen triste de sus hogares, vienen con hambre, ya que la taza de desnutrición es alta, más tratamos de buscar solución para aliviar el flagelo del hambre, como lo hace la Iglesia católica que tiene un comedor para ayudar en estas necesidades.

Todos los días oran y leen un versículo de la Biblia par. El reto de evangelizar no ha sido fácil, pero su amor a Dios y a la Virgen María la mantiene a pesar de todo.

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