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Secretario de la Federación Bíblica Católica elogia itinerario de Panamá

“La Iglesia panameña destaca por su dinamismo en la pastoral bíblica, y por su empeño en los procesos”, señala Fray Jan Stefanów. El desafío es lograr que la pastoral bíblica anime mucho más a todas las otras pastorales de la Iglesia.

Eduardo Soto P./Fotos y video Omar Montenegro

El padre Jan Stefanów, Secretario General de la Federación Bíblica Católica (FEBIC), llegó al estudio de Radio Hogar en sandalias, manga de la camisa y una sonrisa de oreja a oreja (sí, no traía la mascarilla puesta, pues eso no se estila en Europa).

Él es polaco, sacerdote de la congregación del Verbo Divino, y su oficina principal la tiene en Roma, donde la FEBIC opera desde el año 1969, cuando se fundó.

Stefanów vino con dos escoltas de lujo: monseñor Edgardo Cedeño, obispo de Penonomé y también verbita, y la monja dominica Rosemery Castañeda, directora de la Escuela de Pastoral Bíblica de Panamá.

ENCUENTRO La Biblia debe iluminar toda la vida del creyente, sin caer en el «biblismo», que es solo memorizar capítulos y versículos. (Foto: Ben White)

Lo bíblico

La Iglesia Católica es joven en este camino de animación bíblica; apenas ha llegado a los 50 años en 2019. El Papa Pablo VI creó la Federación en 2019, como fruto del Concilio Vaticano II, que en la Constitución Dogmática Dei Verbum en cuyo capítulo VI recomendó la traducción de la Biblia a los diferentes idiomas.

Fue un salto cualitativo y cuantitativo, que luego de cincuenta años sigue siendo un desafío.

Según explica, el padre Stefanów, la intención es coordinar las instancias bíblicas que existen para “juntar experiencias, marcar objetivos comunes y después desarrollar cada uno en su lugar”.

La Federación nace para llevar a cabo esta misión de “llevar la Palabra de Dios, desarrollarla dentro de la vida de la Iglesia y proyectarla hacia el mundo como tesoro y novedad”, insistió.

Iglesia eucarística

Sin duda, “la Iglesia Católica es más eucarística que bíblica”. Sentencia hermosa, pero que no deja de ralentizar el proceso de convertir la animación bíblica en centro motor de toda la actividad pastoral de la Iglesia.

Sin embargo, “en América Latina lo bíblico es cada vez más fuerte, sin abandonar para nada el tesoro eucarístico”, señaló el Secretario General de la FEBIC.

“Es una vergüenza, pero en Europa hasta hace poco, ninguna Conferencia Episcopal tenía un departamento de animación bíblica; España ya dio el paso”, dijo.

América Latina adelante

El hecho de que la celebración de la Palabra sea considerada como un “acto de segunda categoría”, es totalmente diferente en América Latina, donde las Comunidades Eclesiales de Base han llevado la Palabra de Dios a la vida y a todos los ambientes.

“En Latinoamérica (y el Sudestes Asiático –donde están los latinos de Asia–) sí hemos considerado a la Biblia casi como un ‘sacramento’, mediante el que Dios sale a nuestro encuentro y se nos da”, subrayó el padre Stefanów.

El propio Papa Emérito Benedicto XVI, en su exhortación apostólica Verbum Domini, nos ha hablado de la “sacramentalidad de la Palabra”.

“La Biblia representa las notas explicativas del libro grande que es la vida. No podemos separar una cosa de otra”, Padre Stefanów.

Palabra viva

Desde la Conferencia de Obispos de Medellín, en América Latina se ha plasmado la necesidad de la formación bíblica de los agentes de pastoral, y luego Puebla lo reforzó.

En el año 90, la FEBIC realizó una asamblea en Bogotá, Colombia, y fue a partir de ahí que se empezó a hablar de la animación bíblica de toda la pastoral, noción que quedó muy clara en la Conferencia de Aparecida.

En América Latina es muy clara tres etapas: primero la carismática, de movimientos bíblicos, con muchos inquietos con lo bíblico; después llega la pastoral bíblica, al lado de otras pastorales, y ahora estamos en la etapa de la animación bíblica, que convierte a la Palabra “en el piso sobre el cual nace toda actividad en la Iglesia”, explicó el sacerdote polaco que dirige la FEBIC.

El reto que provoca lo bíblico, es que tendremos que replantear toda nuestra pastoral

La animación bíblica de toda la pastoral es un gran reto, pues significa abandonar la práctica de los “cotos privados” y departamentos separados o atomizados en nuestras conferencias episcopales, diócesis y parroquias, donde la Biblia se torna en la raíz de todo.

El padre Jan Stefanów enfatizó que los sacerdotes “deben dejar el miedo y empoderar a los laicos”, para que dirijan en las parroquias las escuelas bíblicas y los cursos diversos que se pueden dar.

Si pretendemos mantener el control de las Sagradas Escrituras, y alejar a la gente de la Palabra, seguiremos con el pie en el freno.

En términos generales, el padre Jan señala que Europa y África representan el mayor de los retos en este sentido. En estos continentes se mantiene el control de la Palabra y hacen falta iniciativas.

Hacia lo bíblico sin dejar lo eucarístico

En Europa, el protestantismo fue un factor que provocó un freno en la formación bíblica de los católicos.

Fue más una tara que un elemento real y tangible, según explica el Secretario General de FEBIC.

“Si uno era buen católico, entonces no leía la Biblia, porque eso era cosa de protestantes”, señala Stefanów con un toque de buen humor, que no deja de reflejar algo de incomodidad.

Pero no fue solo complejo, también hay mucho de “tradición”, que no es para nada algo negativo.

“Hagamos cuenta de cuánto tiempo pasan nuestras religiosas y religiosos europeos ante el Sagrario (misa, hora santa, liturgia de las horas) y veremos que nuestra fe europea es bastante ‘eucarísticocentrica’”, enfatizó.

Y aclaró: “En la Constitución Dei Verbum se nos dice que Dios sale a nuestro encuentro con su Cuerpo, pero también en su Palabra; no olvidemos eso”.

El padre Jan señaló que, en una de las conferencias sobre Biblia, que se realizó hace poco, se dijo: “Miremos qué grande es el altar del sacrificio, y qué pequeña la mesa de la Palabra.

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