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Sequía de conciencia ante el despilfarro del vital líquido

No es un secreto que la Cuenca Hidrográfica del Canal de Panamá recibió durante el 2019, un 20% menos lluvias, situándolo como el quinto año más seco de los últimos 70 años.

Esta situación confirmada por la misma institución ha tenido un gran impacto en el sistema de lagos del Canal, del cual depende no sólo la operación de la vía, sino también más del 50% de la población del país.

Ante este panorama hemos visto con mayor presencia algunas campañas de sensibilización que varias instituciones del Estado promueven en las estaciones del metro, paradas de buses y en las redes sociales; con el fin de llamar la atención de la ciudadanía exhortándoles a detener el uso irresponsable y desenfrenado del agua.

“No esperemos una crisis como la que ha vivido Sudáfrica o los países del sur de América que han tenido que tomar medidas extremas

para poder combatir la escases y el fenómeno del desabastecimiento. Desde ya valoremos el recurso hídrico, no somos la gallinita de huevos de oro para explotarla hasta el acabose”, sostiene Carlos Escudero, sociólogo y miembro fundador del Observatorio Panameño de Ambiente y Sociedad.

Para Escudero, Panamá vive una ambigüedad en el tema del ecoambiente y pareciera tener razón cuando vemos titulares que nos informan cómo se preparan para la mojadera de los tradicionales culecos de carnaval. “En Chepo lo que sobrará es agua para las fiestas carnestolendas”, por citar solo uno.

“Dejemos el doble discurso, creemos que estamos haciendo las cosas bien, participando en algunas jornadas ecológicas, pero en sus casas tienen otros modos de gastos y consumos nada amigables”, afirmó el sociólogo.

Alberto Agrazal, del Movimiento Laudato Sí, asegura que es poco probable que el gobierno de turno se atreva a adoptar medidas extremas como la suspensión del Carnaval. “Es compresible por todos los intereses particulares; sin embargo el pueblo debe tomar conciencia del grave peligro que corremos y desde ya adoptar medidas para hacer un uso más racional del agua”, dijo.

Agrazal exhorta a dejar de utilizar el agua potable para regar las plantas o lavar los autos, limitar el uso de agua potable al baño y para beber, reducir el consumo de energía eléctrica para extender el tiempo de vida de los embalses de las hidroeléctricas. Carlos Escudero hace un llamado a la gente joven para que se capaciten en cuanto al tema, incidan en sus comunidades y repliquen en sus hogares.

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