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Ser Iglesia en comunión desde la unidad y sinodalidad

Para la Diócesis, el propósito este año 2021 es lograr avanzar en el proyecto diocesano de renovación y evangelización (PDRE), y su mayor reto es seguir trabajando para llegar a la feligresía y conectar la fe con quienes han estado apartados antes y durante la pandemia del covid-19.

Redacción

Con el inicio del 2021 muchas son las metas y desafíos que enfrentan las diócesis a nivel nacional, la realidad en David es precisamente seguir trabajando para llegar a la feligresía y conectar la fe con quienes han estado apartados y han sido afectados por la pandemia económicos, de salud, y pérdidas de familiares.

El padre Rolando Smith párroco en Boquerón considera que uno de los retos o desafíos pastorales debe responder a lo que esta viviendo la población en este tiempo de pandemia. “Es necesario responder acertadamente a lo que está necesitando los feligreses, tanto en la escucha como en el acompañamiento de los procesos pastorales que en nuestra Diócesis giran en torno a la unidad del Padre”.

Este año la Iglesia emprende un nuevo desafío frente al fin de una pandemia y el devenir pastoral.

Para Irving Ríos Quirós de la parroquia de San Miguel Arcángel de Boquerón, el principal reto pastoral es asumir nuevas direcciones en la práctica pastoral. “La pandemia ha evidenciado lo poco que podemos hacer, si no tenemos a los hermanos reunidos en un mism sitio y si la gente no acude al templo o a los salones, no tenemos nada más que ofrecer”, explica.

En este año 2020 se abrieron espacios desde lo virtual, señala Ríos Quirós pero añadir “lo virtual” sólo como un sufijo a lo que se hace siempre, o es autorreferencial o por inercia, no nos garantiza que sean espacios creativos desde el discernimiento en el Espíritu para atender esa Iglesia Doméstica que es en definitiva desde donde se gesta el cuidado de todo nuestro caminar en la fe”, enfatizó.

ACCIÓN. La iglesia se activó por plataformas digitales.

El joven colaborador asegura que las redes sociales y los espacios digitales eran la cenicienta de gran parte de las parroquias y pastorales,  y que “a la fecha es poco o nada lo que nos hemos arriesgado para asumirlas como un sitio de evangelización y no solo como una herramienta más o por mientras”, puntualizó.

Para Erick Sanjur, coordinador de la Pastoral Juvenil, entre las 25 parroquias que comprenden las 6 zonas pastorales de la diócesis de David, existen 30 grupos juveniles actualmente, pero hace falta una cohesionada acción pastoral en estas.

Sanjur señaló que es preciso atender los siguientes puntos: seguir incentivando el liderazgo y protagonismo (a modo testimonial), acompañar a la siguiente generación de la pastoral juvenil, fortalecer la labor del asesor dentro del caminar de esta, seguir la motivación post-covid en las comunidades juveniles pendiente en este nuevo año.

UNIDAD. Las familias convivieron en sus hogares.

Juan Suárez quien pertenece a la parroquia Nuestra Señora del Buen Consejo recalcó que un anhelo durante este nuevo año es lograr que escuchen a la feligresía y a las familias mediante un diálogo que permita esta integración a modo de terapia con los párrocos.

Enfatizó que otra opción es lograr que los equipos pastorales animen a las comunidades mediante otras dinámicas, ya que lo que se estaba haciendo no responde a la realidad y necesidad de las comunidades y no se volverá hacer en estos tiempos porque no es útil.

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