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Solidaridad para los sacerdotes que están enfermos y ancianos

Para este Miércoles de Ceniza se tiene prevista la Colecta a favor de los sacerdotes, principalmente aquellos que sufren enfermedad o cumplen una avanzada edad, se realizará en todas las misas que se realicen ese día en los templos parroquiales, y en las capillas de la Arquidiócesis de Panamá. “Es una realidad que los sacerdotes, como vetodo ser humano, requieren de atención médica y especializada, por lo que juntos  ebemos procurar afrontar estos gastos clínicos; y una de esas formas es motivar responsablemente a nuestros fieles para que sean solidarios y corresponsables con sus pastores, y una forma es a través de la “Colecta a favor de los Sacerdotes”, señaló el arzobispo José Domingo Ulloa Mendieta.

En carta circular dirigida al clero, religiosas, religiosos, seminaristas, grupos y movimientos apostólicos, monseñor Ulloa exhortó “a que sensibilicemos a nuestras comunidades parroquiales sobre el don de la gratuidad con los sacerdotes ancianos y enfermos, quienes durante su vida ministerial han participado en la obra del Creador, y que por justicia cristiana estamos comprometidos a proveerle la cobertura integral para atender sus necesidades que son muy especiales y específicas en esa etapa de la vida”.

La Arquidiócesis de Panamá instituyó la “Coleta a favor de los Sacerdotes”, que se hace efectiva el primer día de la Cuaresma (Miércoloes de Ceniza).

El aporte íntegro de las colectas en las misas de ese día servirá para incrementar el Fondo del Clero, previsto para atender todas aquellas necesidades en materia de salud o en atención a los sacerdotes, especialmente aquellos hermanos mayores o aquellos que se encuentran enfermos.

¿A dónde van los sacerdotes viejos? Basta salir a su encuentro para descubrir que detrás de cada uno de ellos hay una rica y larga experiencia, un capital muchas veces desaprovechado dentro de la Iglesia y

la sociedad; como si la cultura del desperdicio se extendiera a este recurso humano lleno de experiencia humana y de Dios.

En Panamá, los sacerdotes se “jubilan” a los 75 años.

Para no dejarlos solos y sin recurso, la Arquidiócesis de Panamá ha emprendido este proyecto de corresponsabilidad, de manera que los fieles vayan comprendiendo la necesidad de acompañar y ayudar a

sus pastores.

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