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“Sin definir fecha para abrir templos”, dice Monseñor Ulloa

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El Arzobispo José Domingo Ulloa Mendieta no cree en prisas. Según el proberbial método católico, prefiere los pasos seguros a los llenos de apremio. Por eso, en conjunto con sus vicarios más cercanos, decidió esperar la fecha en la que todas o la mayoría de las parroquias estén listas para unirse al resto del Bloque 2. 

De acuerdo a esta disposición, solo las parroquias que hayan cumplido con los pasos previos abrirán sus puertas. “No antes”, reafirmó.

Adicional eso, las puertas de lo templos abrirán, pero no todos entrarán. Parece una sentencia apocalíptica, pero no está escrita en la Biblia, sino en la llamada “Guía Sanitaria para los Lugares de Culto” que diseñó el Ministerio de Salud de Panamá. 

Para volver a hacer celebraciones en los lugares de culto, se tendrán que cumplir ciertos protocolos, además de tener un equipo entrenado para la cada misa o rito que se realice.

El Arzobispo subrayó a los vicarios que “no podemos ponerle una camisa de fuerza a la reapertura de templos, y al reabrir debemos estar iluminados por dos elementos: lo que nos pide el Ministerio de Salud, y lo que ha señalado la Conferencia Episcopal Panameña; para todo lo demás es válida la creatividad, sin andar por la libre”.

De acuerdo a la nota de prensa, Monseñor Ulloa respalda la disposición del Ministerio de Salud que dispone que solo abran “los templos que estén preparados”.

 Monseñor anunció el jueves pasado que solo 32 de las 98 parroquias cumplía con los requisitos previos a la apertura, y en esas condiciones no se puede reabrir. 

“Todos deben entender la responsabilidad que tenemos como Iglesia con la salud de todos –se indica en la nota de prensa–, donde también se cita al Arzobispo cuando indica que lo más importa ahora es “la salud espiritual y mental, pero también la física”.

“Siempre se ha hecho así”

Monseñor Ulloa animó a sus vicarios para que aprovechen las circunstancias que genera la pandemia para cambiar las estructuras de trabajo y los modos de hacerlo.

De acuerdo a la nota de prensa oficial, el Arzobispo insistió en que cada día hay que aprender algo nuevo, valorando el trabajo de los laicos, sobre todo los médicos y científicos. 

De acuerdo al Arzobispo, es momento para “ser versátiles” y deshacerse de las “adherencias” que han impedido a todos ser mejores hijos e hijas.

Es hora de abandonar la frase “siempre se ha hecho así”, y adquirir nuevas costumbres, más frescas y “que se nos acerquen más a la gente”, señaló.

“Si no hemos aprendido esto de la pandemia, todo habrá ocurrido por gusto”, indicó el Arzobispo.

Salud e Higiene Covid-19

Una de las principales indicaciones estudiadas durante la reunión con los vicarios –según se informó– fue la organización de los Comités Parroquiales de Salud e Higiene COVID- 19. 

Cada parroquia designará las personas que servirán de enlace con el Estado y el Arzobispado, quienes serán las responsables de los informes estadísticos diarios, y el reporte de casos sospechosos detectados.

Además, en cada templo deben establecerse de los equipos que se requieren para atender el templo durante cada misa, tanto en lo litúrgico como lo sanitario.

Se concluyó que en estos Comités Parroquiales de Salud e Higiene COVID-19, debe incluirse como personal de apoyo indispensable a las secretarias parroquiales, pues por la naturaleza de su trabajo, en la mayoría de los casos, serán quienes atenderán las solicitudes de información del Ministerio de Salud.

También se informó que, si en las comunidades religiosas o conventos hay capillas abiertas a fieles, u oficinas que atiendan público, también deben tener su Comité de Salud e Higiene COVID-19.

 

Medidas de prevención

Durante la reunión se determinó que las capillas abrirán paulatinamente, empezando por las de mayor aforo. 

Se sugirió destinar fechas para que las comunidades de la periferia, o de capillas más pequeñas, para que asistan al templo central. 

En la Arquidiócesis de Panamá, por ahora, no habrá bautizos, solo en casos de gravedad. Los matrimonios y los funerales se deben realizar cumpliendo el aforo del 25% de la capacidad del templo, y las medidas de seguridad.  Las confesiones se harán colocando un acrílico o material plástico entre el ministro y el penitente, que debe ser limpiado luego de cada confesión.

La mascarilla es de uso obligatorio para todos los que están ayudando en el templo, así como el lavado de manos cada 30 minutos. Los lectores de la Palabra, durante las celebraciones, deben lavarse las manos antes y después de proclamar.

La salida del templo también debe hacerse en orden, de acuerdo al lugar donde se ubicó. Los voluntarios indicarán el momento que los fieles de cada puesto pueden retirarse.

Cada dos horas deben limpiarse las superficies de contacto, es decir, respaldar, reclinatorio y donde se ponen las manos. Al final de día debe hacerse la limpieza con desinfectantes.

De acuerdo a las disposiciones del Ministerio de Salud, son necesarios al menos dos recipientes de basura, uno para botar toallitas, mascarillas y guantes que lleva y usa la gente, y otro para la materia orgánica que se genere cada día.

Guía de Salud

• Realizar higiene de manos con agua y jabón lìquido o desinfectarlas con gel alcoholado cada 30 minutos, o después de cada servicio en el caso de miembros en contacto frecuente con otros feligreses.

• Todos los miembros de la iglesia deben tener mascarillas durante todo el servicio eclesiástico.

• Contar con una persona que vigile que todos los que asisten al templo cuenten con las mascarillas.

• Solo grupos de personas que procedan de la misma casa, podrán ocupar las mismas bancas o sillas para la celebración del culto para evitar contagios.

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