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Tamal gigantesco superó el récord establecido en Las Mañanitas

Los residentes de esta comunidad dijeron sentirse contentos y orgullosos de este logro que no sólo con el tamal gigantesco se ha dado, sino con la organización de este evento que movió a un público de diversos sectores a participar de esta feria.

Yoel E. González N.

La sensación del pasado domingo 21 de noviembre fue el “Tamal Bicentenario” de 73.5 metros de largo. La actividad en la que estuvo involucrada la parroquia La Ascensión del Señor en Las Mañanitas confirmó la dinámica de trabajo que se desarrolla desde la fe a favor del crecimiento humano.

María Pinto / Colaboradora de la parroquia
“Esto ha sido algo grandioso, nunca visto en nuestra parroquia. Me siento contenta de ser parte de esta actividad, ha sido un trabajo en equipo y muy positivo el logro obtenido”.

El Arzobispo de Panamá, Monseñor José Domingo Ulloa Mendieta, se hizo presente y apreció la diversidad cultural que se dio en esta feria, la cual consideró “una oportunidad valiosa para expresar lo que el bicentenario es para nosotros los panameños, a partir del 28 de noviembre vamos a iniciar una nueva historia”, dijo.

La celebración del Bicentenario se desarrolló en un ambiente sano para las familias y eso fue precisamente lo que resaltó el padre Eusebio Muñoz, párroco de la iglesia La Ascensión del Señor en Las Mañanitas, dejando de lado episodios de violencia que se viven diariamente en este sector de la ciudad capital.

Olga Batista / Ventas de comida
“Llevamos meses en la organización. De reuniones semanales para coordinar el trabajo de preparación de los platos típicos. Nos sentimos contentos de los resultados de este gran proyecto”.

La confección y distribución del Tamal del Bicentenario se desarrolló en el marco de una feria folclórica, que contó con una muestra cultural de todas las provincias y comarcas del país con sus trajes típicos, comida y detalles culturales.

El pueblo se involucró

El tamal que midió 73.5 metros de largo por 20 cm de ancho y 5 cm de grosor fue cocinado desde las 5 de la mañana en la festividad de Cristo Rey y fue preparado por más de cien voluntarios que participaron en esta actividad, que fue idea original de la parroquia La Ascensión del Señor en Las Mañanitas como atractivo principal de la Feria Bicentenaria, que superó el récord establecido previamente de 72 metros.

Aysbeth de Cortéz / Coordinadora de Arte y Cultura
“El objetivo de nuestra feria y de la preparación de este tamal ha sido romper esquemas, y lo logramos. La gente de Las Mañanitas ha dejado huellas y ejemplo de trabajo mancomunado”.

Desde el jueves 18 de noviembre inició el trabajo de picar todos los ingredientes y el domingo 21 en la madrugada se llevó a cabo todo el proceso de preparación del tamal, que ha sido toda una muestra de logística, trabajo en equipo y signos de unidad, en una parroquia que busca plasmar ejemplos, signos que aparten a un lado esa visión de zona roja para el corregimiento de Las Mañanitas.

Yazmina Pinzón de González fue la creadora de este tamal gigantesco. Indicó que se prepararon 400 libras de maíz; 72 libras de carne, 72 libras de puerco y 82 de pollo, las hojas de bijao fueron donadas.

Yazmina Pinzón de González / Creadora del tamal
“Nos organizamos para que todas las carnes y los ingredientes fueran preparados en su tiempo justo, ha sido un trabajo maratónico, nos sentimos contentos porque toda la comunidad cooperó”.

Mariana Clarke estuvo encargada de la parte cultural, y animó el tamborito que se desarrolló durante la feria. Al igual que ella, muchas otras mujeres de la comunidad se involucraron en la actividad y fueron las primeras que apoyaron al padre Eusebio, desde su inicio.

Para Fabio Pérez, coordinador de la Academia Hisao Lee, esta iniciativa del tamal gigantesco ha sido algo revolucionario. “Estamos contentos por ese mérito para nuestro corregimiento, además de contar con el padre Eusebio Muñoz párroco de la parroquia La Ascensión del Señor que, con sus ideas, innova, promueve, mueve y acciona mucho más a nuestra gente”, puntualizó.

GOZO. Los grupos folclóricos disfrutaron la feria, e hicieron que los asistentes gozaran con ellos.

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