CatequesisEspiritualidad

Trabajar por una catequesis renovada

Comisión Arquidiocesana de Catequesis

El lenguaje, las relaciones, todo ha cambiado con mucha velocidad, lo que pone en el horizonte de la Iglesia y la catequesis un nuevo modelo de comunicación y de formación. Más que un instrumento teórico, la catequesis es una herramienta existencial, por eso hay que hacer catequesis para los niños, para los jóvenes, para los adultos, para los ancianos, pero también para las personas con discapacidad, para los inmigrantes, para los que están en la cárcel o para los pobres y los que viven en situaciones de exclusión.

En la vida cristiana, el sacramento tiene un significado en sí mismo y la catequesis también. Asimismo, los padres deben superar la mentalidad tan común de delegar a otros la tarea de evangelización. Ellos son los primeros catequistas de sus hijos.

 Cuando uno de los padres o ambos viven la fe, el niño suele perseverar con más facilidad que cuando no hay esa vivencia en el hogar familiar. Por eso, sin dejar de hacer una catequesis amena y renovada, el Párroco junto con los catequistas ha de idear modos de incorporar a los padres en el proceso catequético, concienciarlos de la importancia de la educación en la fe y, si es posible, formarlos cristianamente.

La catequesis debe hablar de las cuestiones científicas porque la fe y la ciencia son complementarias, no enemigas. Por eso no se pueden dejar de lado las cuestiones de bioética, la ecología o los problemas de la ingeniería genética. Asimismo, debe incluir aspectos de la vida social como la falta de trabajo o los problemas reales que enfrentan las familias. 

 No podemos olvidar la situación de niños y jóvenes que se encuentran en situaciones de fragilidad porque sus familias han vivido un amor herido y no se encuadran en lo que llamamos familia tradicional. La Iglesia quiere acompañarlos y devolverles la confianza y la esperanza a través de su mensaje kerigmático desde la perspectiva catequética orientada a experimentar un proceso de experiencia humana y de fe.

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