Curso Bíblico

Una ventana entre la vida y la  Biblia – actitudes para leerla 

Para leer la Biblia debemos preparar todo nuestro ser:  el cuerpo y el espíritu, pues la lectura y meditación de la Palabra de Dios exige la totalidad del ser humano.  Repasemos siete actitudes muy importantes para leer la Biblia:

  • Disponer el corazón:  aprender a amar a Dios y al prójimo.
  • Renovar los ojos: hacer un esfuerzo por ver bien la realidad de la vida y descubrir el sentido auténtico del texto leído; sólo así podremos interpretar y aplicar aquello que hemos leído.
  • Agudizar los oídos:  escuchar la invitación que Dios nos hace a través del texto, para que seamos sensibles al clamor del pueblo que pide nuestra solidaridad.
  • Instruir la cabeza:  pensar con profundidad para llegar a comprender los hechos de la historia y poder iluminarlos con los textos de la Biblia.  El estudio reflexivo de la vida y de la Biblia nos convierte en sujetos críticos y mejor capacitados para guardar en la memoria y en la conciencia lo que se va descubriendo.
  • Afianzar los pies en la tierra:  seguir las huellas del caminar del pueblo de Dios, para no andar por las nubes o haciendo reflexiones que no se conjugan con la realidad de nuestras comunidades.  Es necesario vivir y actuar con realismo y comprometerse con los hermanos y hermanas.
  • Ejercitar la lengua:  hablar con Dios sobre lo que pasa en nuestras familias y comunidades y, al mismo tiempo, comunicar aquello que Dios quiere para nosotros.
  • Hacer oración:  pedirle al Espíritu Santo que nos dé luz y fuerza para compartir con los hermanos la fe, la esperanza y el amor.  Esta actitud permite hacer que nuestra lectura no sea sólo racional, sino una lectura de fe.

Importancia del estudio de la Biblia

La Constitución Apostólica Dei Verbum exhorta con fuerza e insistencia a todos los fieles cristianos a que aprendan el sublime conocimiento de Jesucristo con la lectura frecuente de las divinas Escrituras, “porque el desconocimiento de las Escrituras es desconocimiento de Cristo”.

 “El Concilio Vaticano II animó a avivar la conciencia de “pueblo de Dios” y a recuperar uno de los valores más importantes, como son las Sagradas Escrituras, porque la Palabra de Dios es viva y eficaz…, que puede edificar y dar la herencia a todos los que han sido santificados”.

BIBLIA PARA JOVENES

El Espíritu da vida

En las siguientes tres verdades:  “Dios te ama – Cristo es tu salvador – Él vive”, aparece el Padre Dios y aparece Jesús.  Donde están el Padre y Jesucristo, también está el Espíritu Santo, que es el que prepara y abre los corazones para que reciban este anuncio y mantengan viva la experiencia de salvación.

Debemos invocar cada día al Espíritu Santo, para que renueve constantemente en nosotros la experiencia del gran anuncio y cambie nuestra vida y nos ilumine.

Dejarnos enamorar por Dios de una manera absoluta y definitiva.  Permanecer en el amor de Dios hará que todo sea de otra manera.  Este amor a Dios, que toma con pasión toda la vida, es posible gracias al Espíritu Santo, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones con el Espíritu Santo que nos ha sido dado.

Él es el manantial de la mejor juventud, porque el que confía en el Señor es como un árbol plantado al borde de las aguas, que echa sus raíces en la corriente y su follaje siempre estará frondoso.

Lectio Divina

(Mt 11,25-30)

CONTENIDO: (167)

Leer:

Jesús predica así:  “Yo te bendigo, Padre… porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes y se las has revelado a pequeños”.

Todo me ha sido entregado por mi Padre.  Nadie conoce al Hijo sino el Padre, ni al Padre le conoce nadie, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.

Tomad sobre vosotros mi yugo, aprended de mí que soy manso y humilde de corazón y hallaréis descanso para vuestras almas.

Meditar:

Este texto revela la identidad de Jesús y el rechazo que suscitó entre la clase alta religiosa del pueblo judío.  Pero Jesús también nos revela el rostro del Padre.  ¿Cómo es nuestra relación personal con Jesús?  ¿Qué rostro de Dios nos revela el pasaje de hoy?  ¿Cómo nos ayuda el evangelio a encontrar reposo en la vida?

Orar:

Te alabamos y te bendecimos Señor.  Concédenos un corazón humilde, según tus enseñanzas.

Contemplar:

 

Ayudar a encontrar la fuente verdadera de consuelo, vida y salvación a quienes pasan por situaciones graves.

PARA REFLEXIONAR

CONTENIDO:  (45)

Reflexiona en los siguientes temas:

¿Qué actitudes asumes cuando lees la Biblia?

¿Invocas al Espíritu Santo de Dios diariamente, para que te ilumine y te guíe?

¿Cómo es tu comportamiento para con el prójimo:  humilde o soberbio?

¿Procuras vivir según la carne o según el Espíritu Santo?

Artículo anterior

Asistencia humanitaria a migrantes y solicitantes de asilo va en aumento

Siguiente artículo

Iglesia servidora, solidaria y segura es más que un lema