Curso BíblicoEspiritualidad

Una ventana entre la vida y la Biblia – el género epistolar

Desde muy antiguo las epístolas y cartas han sido un instrumento de comunicación muy utilizado por personas y grupos.  En la Biblia, este género está presente principalmente en el NT, donde de los 27 libros que lo componen, 21 corresponden al género epistolar.

Digamos en primer lugar, que al igual que los Evangelios y los Hechos de los Apóstoles, las cartas no aparecen en orden cronológico.  Ellas están clasificadas en nuestras Biblias en el orden en que aparecen en los manuscritos más antiguos y completos del Nuevo Testamento: por familias en orden de longitud decreciente.

Muy conocidas por nosotros son las cartas de Pablo.  Tenemos un primer grupo de nueve cartas dirigidas a Iglesias particulares, comenzando por la Carta a los Romanos y terminando con la Segunda Carta a los Tesalonisenses.

Luego tenemos las llamadas “cartas pastorales”, también de Pablo: las Primera y Segunda Carta a Timoteo y la Carta a Tito.   Se llaman “pastorales” porque contienen instrucciones dirigidas a los jóvenes pastores o responsables de las iglesias.  La Carta a Filemón proclama la dignidad de todos los hombres.

La “Carta a los Hebreos” es anónima y la encontramos al final de las cartas de Pablo.  Esta carta es un tratado de teología.

Finalmente, tenemos las “cartas católicas”.  Se suele designar con este nombre al grupo de cartas del tipo “circular”, es decir, que van dirigidas a toda la cristiandad, no mencionan un destinatario.  Entendemos aquí la palabra católico en su sentido antiguo, es decir, universal.

Son “católicas” la Carta de Santiago (es una exhortación); las Primera y Segunda Cartas de Pedro, la Primera, Segunda y Tercera Cartas de Juan, que son sermones y la carta de Judas (hermano de Santiago).

Particularidad de las cartas paulinas

Las características principales de las cartas paulinas son:

  • Destinatarios:   son personas o comunidades concretas.
  • Propósito:  tratar algunos temas, dar respuesta a inquietudes de las comunidades o corregir o prevenir algunos errores.  Por eso, en las cartas podemos encontrar una sección doctrinal y otra exhortativa.
  • Estructura: semejante a la de toda carta:  inician y terminan con un saludo a los destinatarios; en el “cuerpo de la carta” se tratan los puntos principales.
  • Oración o bendición:  detalle interesante que Pablo añade en sus cartas después del saludo inicial (excepto en la Carta a los Gálatas).

 

EXHORTACIÓN APOSTÓLICA POSTSINODAL

“CHRISTUS VIVIT”

 (91-94)

Los migrantes como paradigma de nuestro tiempo.

Los fenómenos migratorios pueden tener lugar dentro del mismo país o bien entre países distintos.  Es preocupación de la Iglesia en particular a aquellos que huyen de la guerra, la violencia, la persecución política o religiosa, y la pobreza extrema, muchos de ellos jóvenes.

Generalmente buscan oportunidades para ellos y sus familias; sueñan con un futuro mejor y desean crear las condiciones para que se haga realidad.  Los migrantes nos recuerdan la condición originaria de la fe, o sea, la de ser “forasteros y peregrinos en la tierra” (Hb 11,13).

Muchos migrantes son atraídos por expectativas poco realistas, que los exponen a grandes desilusiones, generalmente por traficantes sin escrúpulos vinculados a los cárteles de la droga, armas y explotación sexual.

Escuchamos el grito de alarma de las iglesias, cuyos miembros se ven obligados a escapar de la guerra y la persecución.  De ahí, que el Papa ora y nos invita a orar y trabajar para que los jóvenes no caigan en las redes de la manipulación, como si no tuvieran la misma inalienable dignidad de todo ser humano.

Lectio Divina

(Mt 28,16-20)

CONTENIDO: (167)

Leer: Los discípulos marcharon a Galilea, al monte que Jesús les había indicado.  Al verlo lo adoraron.  Jesús les dijo:  Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra.  Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado.  Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo”.

Meditar: ¿Cuáles son los obstáculos que me distraen e impiden entrar en el silencio y la intimidad espiritual con Jesús resucitado y glorificado?  ¿He aceptado y cumplo con la misión que me encomendó Jesús?  ¿Creo realmente en la promesa de Jesús de que “estará con nosotros hasta el final de este mundo? ¿Cómo experimento esta promesa en mi vida?

Orar: Gracias Señor, porque fiel a tu promesa, nunca me has abandonado.

Contemplar: Ser testigo veraz de Jesucristo en medio de mi familia y comunidad.

PARA REFLEXIONAR

CONTENIDO:  (45)

Reflexiona en los siguientes temas:

  • Lee la Carta a Filemón y responde cuáles son sus partes y cuál es el tema central de la misma.
  • ¿Se preocupa tu comunidad por los migrantes que viven en la Parroquia?
  • ¿Cómo enriquece tu fe el relato de la Ascensión del Señor?
Artículo anterior

Respuestas pastorales y asistenciales en Darién, en medio de la pandemia

Siguiente artículo

Mayo, mes dedicado a los profesionales de la salu