Curso BíblicoEspiritualidad

Una ventana entre la vida y la Biblia Método de lectura de los cuatro lados

Hay textos donde no se puede hacer este estudio de los cuatro lados.

Otro método para hacer una lectura bíblica es el método de los cuatro lados, que busca hacer un estudio de la situación económica, social, política e ideológica que está escondida o revelada en un texto.

Se llama “de los cuatro lados”, porque imaginariamente trazamos un rectángulo sobre el texto y le preguntamos sobre los cuatros aspectos ya mencionados, en un momento de la historia del pueblo de Dios.  Luego comparamos la realidad que se presenta en el texto con la nuestra para descubrir la voluntad de Dios para nosotros hoy.

Las Ciencias Sociales (economía, sociología, antropología, política) nos ofrecen aportes valiosos para acercarnos a la realidad económica, social, política e ideológica que está a la base de un texto bíblico.

Este método tiene cinco pasos:

Escoger el texto:  que sea adecuado, que hable de la tierra, de la gente, del trabajo, de las realidades económicas, sociales o políticas. 

Hacer una lectura atenta para descubrir personas o grupos, situaciones económicas y sociales, acontecimientos políticos, manifestaciones culturales y religiosas.

Reconstruir el pasado:  hacemos al texto las siguientes preguntas: 

  • Lado económico: ¿Qué y cómo se produce? ¿Quiénes y para quiénes lo producen? 
  • Lado social: ¿Qué personas o grupos participan? ¿Qué clases sociales aparecen? ¿Qué problemas tienen? 
  • Lado político: ¿Quién y cómo gobierna? ¿Para quién gobierna?
  • Lado ideológico: ¿Qué es lo que el pueblo y los grupos sociales piensan sobre religión, política, sociedad y justicia?

Dialogar con el presente: seguimos el mismo proceso y hacemos las mismas preguntas, pero ahora para nuestra situación actual.

Descubrir el mensaje para hoy:  buscamos respuestas a las siguientes preguntas: ¿Qué nos enseña el texto? ¿Qué nos pide hoy el Señor? ¿Qué podemos hacer? 

Descubrir el mensaje para hoy

Tomemos Amos 7,10-8,14.  En él encontramos al sacerdote de Betel, Amasías; al rey Jeroboam; Amós, profeta de Yahvé; los comerciantes y los pobres y humildes, víctimas de la injusticia social; Yahvé, que quiere hacer desaparecer la injusticia.

El texto habla de ganado y productos del campo (sociedad agraria).  Se aprecia una estructura piramidal, donde es evidente el conflicto entre Amos y los poderosos, por la explotación de los pobres.

Jeroboam gobierna injustamente; a los comerciantes les interesa sacar ventaja en sus negocios, pero Amós promueve y predica sobre la justicia social.

EXHORTACIÓN APOSTÓLICA POSTSINODAL

“CHRISTUS VIVIT”

 (187-191)

TU RELACIÓN CON LOS ANCIANOS.

En el Sínodo se expresó que “los jóvenes están proyectados hacia el futuro y afrontan la vida con energía y dinamismo”.  Sin embargo, a veces suelen prestar poca atención a la memoria del pasado, del que provienen, en particular a los numerosos dones que les han transmitido sus padres y abuelos.

Ayudar a los jóvenes a descubrir la riqueza viva del pasado, es un verdadero acto de amor hacia ellos, en vista de su crecimiento y de las decisiones que deberán tomar.

La Palabra de Dios recomienda no perder el contacto con los ancianos, para poder recoger su experiencia, porque “la fuerza es el adorno de los jóvenes, las canas son el honor de los ancianos”, (Prov. 20,29).

Al mundo nunca le sirvió ni servirá la ruptura entre generaciones.  Es la mentira lo que te hace creer que sólo lo nuevo es bueno y bello.  La existencia de relaciones intergeneracionales implica que en las comunidades se posea una memoria colectiva, pues cada generación retoma las enseñanzas de sus antecesores, dejando así un legado a sus sucesores.

Lectio Divina

(Mt 18,21-35)

CONTENIDO: (167)

Leer:

Pedro le pregunta a Jesús ¿cuántas veces hay que perdonar al hermano que me ha ofendido?  ¿Hasta siete veces?  Jesús le contestó:  “No sólo hasta siete, sino hasta setenta veces siete”.

Y les decía:  “El reino de los Cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus servidores…” y les narró la parábola del siervo injusto, concluyendo que “lo mismo hará mi Padre celestial con ustedes, si cada cual no perdona de corazón a su hermano”.

Meditar:

 Jesús no se cierra al legalismo y lleva su mensaje hasta a nuestro corazón.  El perdón divino siempre está a nuestro alcance, sólo necesitamos ser también misericordiosos con nuestros semejantes.  ¿Guardo en mi corazón odios y deseos de venganza contra alguien en particular?  ¿He sido incapaz de perdonar en algún momento de mi vida?

Orar:

Oh Dios, cuya misericordia es infinita, aumenta tu misericordia dentro del corazón de cada uno de nosotros.

Contemplar:

Practicar y enseñar a las nuevas generaciones la riqueza del perdón.

PARA REFLEXIONAR

CONTENIDO:  (45)

Reflexiona en los siguientes temas:

¿Luchas contra la corrupción y las injusticias en favor de los más débiles?

¿Me agrada ser vengativo y dejar crecer sentimientos de odio contra mis semejantes?

¿Cuál es mi compromiso como creyente ante la propuesta de Jesús de perdonar setenta veces siete?

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