DiócesisVicariato Apostólico del Darién

Urge atender pastoral y socialmente

En el Vicariato Apostólico de Darién hay muchas necesidades, mucho trabajo pastoral y pocas manos que lo atiendan, es una realidad que se marca en las zonas misioneras, un trabajo que urge atender por diversas razones.

En esta región darienita, su pastor es Monseñor Pedro Hernández Cantarero, quien señala que las necesidades está en la unificación de los criterios para la evangelización, pues es difícil llegar a estas comunidades. Además existe mucha diversidad de fieles que conforman cada zona misionera.

Destaca Monseñor Pedro que, en las comunidades de la carretera encontramos más latinos y se ha logrado trabajar mejor con ellos, pero con los indígenas y con los afros, la realidad se complica y el trabajo exige mucho más, por su cultura y forma de vida que hace más difícil la compenetración con la iglesia católica.

“A nivel de la pastoral social se necesita una mejor presencia, ya que hay muchas falencias y la pobreza está galopando en estas zonas misioneras, cada una con realidades completamente distintas y otras similares”, expresó el obispo.

Nos comentó que, en algunas zonas misioneras se trabaja con proyectos como la infancia misionera y se trata de dar mayor importancia a la juventud, aunque estos se escapan del acompañamiento pastoral debido a que buscan de mejores oportunidades de trabajo para sobrevivir, porque en estas regiones no se puede vivir solamente de la agricultura o de otras fuentes de ingreso, que no sean trabajos formales.

El pastor de la iglesia darienita aclara que la misión de la Iglesia hoy tiene muchos frentes. Están los migrantes con su flujo constante y la falta de una mejor atención a los adolescentes y jóvenes con el problema del licor y drogas.

Entre tanto, el diácono Edison Cossio, quien se encuentra en la zona misionera de Metetí, asegura que el territorio eclesiástico de Darién requiere fondos para sustentar proyectos con los sacerdotes, religiosas y misioneros que sirven en las zonas misioneras.

Además requieren sustento para trasladarse a las comunidades donde sirven e incluso para sustento personal, pues en estas regiones no hay ingresos económicos. Cossio reveló que la radio Voz Sin Fronteras, emisora católica, que mantiene informada a todo el vicariato lleva 27 años de existencia y los últimos cuatro años han sido muy complicados económicamente, debido a otras emisoras que funcionan en la región. Las necesidades de sus informaciones han pasado a segundo plano por la entrada de los celulares y la tecnología que va abarcando toda la región.

“Ninguna emisora es autosostenible en Darién sino hay alguien que la mantenga”, puntualizó Monseñor Pedro Hernández Cantarero.

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