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Adultos mayores tratados con dignidad

Betzaida Toulier U.

“Es cierto que iniciamos sin ayuda fija y segura, sin saber a dónde nos llevaba Dios”, recuerda Rebeca de Velásquez, Presidenta de la Asociación Luz y Vida, obra sostenida por el trabajo voluntario, desde hace 33 años.

Rebeca, junto a otras 20 damas, cuyas edades oscilan entre los 70 a 79 años, han aprendido a enfrentar obstáculos, como cuando se vieron obligadas a sacar los viejitos del hogar ubicado en el Casco Antiguo y distribuirlos por un tiempo en otros ancianatos debido al comején que corroía el caserón de madera.

Estas damas han podido mantenerse confiadas en el Dios de la Providencia, al que elevan oraciones desde 1987, cuando salieron por primera vez a las calles de Calidonia, al parque de Santa Ana, al antiguo mercado público de San Felipe, Hospital Santo Tomas, parque Urracá a donde repartían comidas diarias y desayunos los domingos en el parque Herrera.

Tratados con dignidad

Entre los beneficiados, con el plato de comida, estaban Eleuterio García y Luciano Castillo. Fueron de los primeros residentes de la Asociación Luz y Vida, Hogar de ancianos fundado para ayudar a los que viven en callejones, parques, víctimas de sus propios desamparos o abandonados por sus familiares.

Desde hace 8 años, Eleuterio, Luciano y otros 27 adultos mayores más viven actualmente en el Hogar, ubicado ahora en Paraíso antigua Zona del Canal. 

Como viejos amigos, Eleuterio y Luciano conversan del pasado, de aquellos compañeros que ya se fueron al encuentro con el Señor, y sus enfermedades, uno paciente de cáncer y el otro ciego desde hace varios años. 

Y la profesora Lilin Noiran, los conoce bien. Precisamente Eleuterio García ingresó al hogar cuando ella era presidenta de la Asociación. 

“Estaba más joven y no quería estar sin hacer nada y, al igual que otros, ayudaban en el aseo del Hogar y otras tareas”, así lo recuerda Noiran.  “Hoy a la edad de 86 años ya no puede hacerlo, pero es el mejor anfitrión de la residencia”, comentó sonreída.

Llevan décadas al servicio a Dios en el adulto mayor desamparado.

El testimonio arrastra

El Hogar inició propiamente sus funciones el 27 de abril de 1989, donde los residentes reciben cariño y todo lo necesario para una vida digna, atención en sus necesidades básicas, medicamentos, incluso una santa sepultura.

A estas mujeres las inspiró el testimonio de entrega de la Madre Teresa de Calcuta, que había levantado una oleada mundial de admiración y devoción por su entrega a Dios, a través de los más pobres de todos los pobres.

Encomendaron la obra a la Virgen María, y contaban con el acompañamiento de su fundador, Rómulo Emiliani c.m.f., guía espiritual de este Apostolado. 

La oración constante

Desde que iniciaron esta obra de amor y solidaridad hacia los más necesitados, la oración y los retiros espirituales las han mantenido firmes en su misión. 

En estos 33 años, las socias se reúnen cada primer miércoles de mes, rezan el Rosario de La Aurora y participan en la Santa Misa de las 6:00 am en el Santuario Nacional del Corazón de María, y lo han hecho ininterrumpidamente.

Hoy, tras tres décadas al frente de la obra, las socias, colaboradores y amigos, juntos han sorteado obstáculos tan graves como enfrentar ahora el COVID-19, que tiene entre los más vulnerables al contagio a los adultos mayores, por lo que se cumple con las reglas de sanidad evitando que penetre en el Hogar Luz y Vida, así lo garantiza su presidenta, Rebeca de Velázquez.

OBRA:

* En el año 2012, la Asociación Luz y Vida fue trasladada a la Paraíso, antigua Zona del Canal.

• Han sido 33 años de reuniones mensuales de las socias; ordenando y creando para cumplir responsablemente con las necesidades del Hogar.

• La confianza en el Dios de la Providencia y las oraciones han sostenido la obra desde 1987. 

• Tres décadas ofreciendo un plato de comida a los deambulantes de la calle, en turnos de lunes a viernes, atendidos por las propias socias. 

DATOS DE INTERÉS

Banco General. Asoc. Luz y Vida

Cta. de Ahorros 

04-05-01-00555-7 

Cta. Corriente 

03-05-01-002112-4

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