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Ante las críticas

Las críticas y comentarios emitidos contra la Iglesia Católica y el cristianismo suelen ser el “pan nuestro de cada día”. Cuando vemos sacerdotes o religiosas que entran en el ciber mundo, ¿cómo enfrenta esto? 

“A mí me da risa aquella persona que quizás no le suene que un sacerdote esté en esto. Evidencia una negación a lo que hoy la Iglesia está necesitando, atrever- nos hacer cosas diferentes. Estamos en un momento coyuntural en la cual la Iglesia necesita más que ofrecer el rito y el sacramento; necesitamos ofrecer espacios para encontrarse con Jesús”. 

Pero, padre… ¿la eucaristía no es el espacio ideal para ese encuentro? A lo que respondió: 

“La eucaristía es el culmen, el resultado de un proceso. Debemos ser una Iglesia en salida, vivir con una actitud eclesial, personal, comunitaria que tiene que primeriar para luego disfrutar los sacramentos con mayor brío”. 

Añade que la gran mayoría de la gente le dicen con alegría que les gusta ver a la Iglesia atreviéndose a cosas diferentes, le identifican como Iglesia y no a título personal. 

“Cada vez que me monto en tarima, cada vez que voy a un programa de radio, a una entrevista en televisión, es la Iglesia que sobresale, no es Jamed Pacheco”. Como humano que somos, atraídos por las cosas del mundo ¿no le da miedo perderse?
“He revisado muchas veces mi intencionalidad, con director espiritual y a manera personal, reflexiono mucho sobre eso, me doy mi baño de realidad. Mi intención no es ser ni presentador, ni artista, uso las herramientas y talentos para anunciar a Dios. No veo cual es el complique si lo de nosotros es evangelizar y hacerlo con recta intención. 

Me da miedo estar en tarima, pero me abro a su voluntad. Es mi aporte a una iglesia que se quiere desinstalar. Como me cuesta, lo hago”. 

Actualmente, el sacerdote Pacheco co- labora con María Visión, enviando cápsulas a Guadalajara para que sean trasmitidas una vez al mes. Y trabaja en varias producciones musicales. Le ha regalado sus letras a Mary Carmen Barría, a las agrupaciones Vientos de Esperanza, y Ocho y más para Cristo. 

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