Una iniciativa que promoverá su dignidad, participación y acompañamiento en la vida de la Iglesia.
Por Héctor Muñoz
En el marco de la V Jornada Mundial de los Abuelos y de las Personas Mayores, la Arquidiócesis de Panamá promulgó oficialmente el Decreto de Erección de la Pastoral de los Abuelos y Adultos Mayores, una iniciativa que busca reconocer el papel fundamental de las personas mayores en la vida de la Iglesia y fortalecer su acompañamiento pastoral.
Durante el anuncio, el arzobispo metropolitano de Panamá, monseñor José Domingo Ulloa Mendieta, O.S.A., destacó que esta nueva pastoral responde al llamado de la Iglesia de construir comunidades que valoren y acompañen a quienes, con su experiencia y testimonio, continúan siendo protagonistas de la evangelización.
«Ellos son memoria viva de nuestros pueblos, custodios de la fe, sembradores de esperanza y testigos de la fidelidad de Dios a lo largo de la vida», expresó el arzobispo al referirse a los abuelos y adultos mayores.
En el decreto se subraya que las personas mayores no son destinatarias pasivas de la acción pastoral, sino que su experiencia, oración, sabiduría y testimonio constituyen un tesoro invaluable para las comunidades cristianas.
La nueva Pastoral de los Abuelos y Adultos Mayores tendrá como misión promover la dignidad y participación de las personas mayores en la vida de la Iglesia, impulsar su acompañamiento espiritual, fortalecer los vínculos entre generaciones y fomentar una cultura del encuentro y del cuidado.
Asimismo, buscará hacer visible que toda vida, también en la ancianidad, es un don precioso para Dios y para la sociedad, favoreciendo espacios donde los adultos mayores puedan compartir su fe, sus valores y su experiencia con las nuevas generaciones.
Monseñor Ulloa encomendó esta nueva pastoral a la intercesión de san Joaquín y santa Ana, abuelos de Jesús, pidiendo que nunca falten en las familias y comunidades el respeto, la cercanía, el agradecimiento y el amor hacia quienes han transmitido la fe y los valores que sostienen la vida cristiana.
Con la promulgación de este decreto, la Arquidiócesis de Panamá reafirma su compromiso de seguir construyendo una Iglesia sinodal, donde todas las generaciones encuentren un lugar para servir, compartir sus dones y caminar juntas en la misión evangelizadora.
