, ,

Familia claretiana celebra 177 años renovando la misión en las periferias

Familia claretiana celebra 177 años  renovando la misión en las periferias

En la Casa de Retiro Monte Alverna, cerca de 40 misioneros claretianos, desde Canadá hasta Argentina, compartieron formación y reflexión junto al padre Mathew Vattamattam, Superior General de la congregación.

 

Por Marianne Colmenárez

Los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María, conocidos como claretianos, celebraron el pasado 16 de julio sus 177 años de fundación. La fecha coincidió con la clausura, en Panamá, del Encuentro de Espiritualidad Claretiana de MICLA (Misioneros Claretianos de América), que del 8 al 16 de julio reunió a cerca de 40 integrantes de todo el continente, entre sacerdotes, religiosas y laicos, en un espacio de retiro, formación, reflexión, diálogo y celebración.

Bajo el lema “Misioneros Místicos para América”, participaron representantes de las prefecturas de espiritualidad y sus equipos de los distintos organismos de MICLA. También estuvieron presentes las Misioneras de San Antonio María Claret, las Religiosas de María Inmaculada, la Filiación Cordimariana, los Seglares Claretianos y otros misioneros invitados que animaron las diferentes jornadas.

P. Mathew Vattamattam, cmf, Superior General de la congregación.

El encuentro contó con la participación del padre Mathew Vattamattam, CMF, Superior General de la Congregación, quien además realiza la visita canónica a Centroamérica. “Para mí, es un momento para agradecer a los hermanos por su vida y entrega, son muy importantes para la congregación y para la Iglesia. Esta visita no se realiza para controlar o inspeccionar, la hacemos para fortalecer nuestra fraternidad congregacional y caminar juntos hacia donde Dios nos invita”, afirmó.

Al mirar el camino recorrido por la congregación en Centroamérica, el padre Vattamattam afirmó que el testimonio de quienes entregaron su vida a la misión continúa marcando a los claretianos de hoy. 

“Después de 177 años, las circunstancias externas han cambiado, pero el Espíritu sigue siendo el mismo. Nosotros estamos llamados a respirar el mismo Espíritu misionero que sostuvo a nuestro fundador y a las generaciones que anunciaron fielmente el Evangelio en todos los continentes”, destacó.

 

Las danzas tradicionales del pueblo guna formaron parte del recibimiento.

 

Un carisma que responde a los signos de los tiempos

El sacerdote Carlos Sánchez, prefecto general de Espiritualidad y Vida Comunitaria, aseguró que los signos de los tiempos son muy claros. “La pobreza se ha complejizado y estamos llamados, justamente, a acercar el Evangelio a ellos. También hay muchísimos otros campos misioneros como las nuevas tecnologías, los jóvenes que se alejan cada vez más de la Iglesia, los medios de comunicación, las comunidades indígenas violentadas, el mundo afro y las poblaciones desplazadas por la violencia”, señaló.

 

Actualmente los claretianos están presentes en 74 países de los cinco continentes.

 

Como misionero, ha visitado distintas comunidades de la congregación alrededor del mundo, una experiencia que le ha permitido reconocer rasgos comunes en la misión que desarrollan. “Me llena de esperanza ver un fuerte arraigo en Jesucristo como el Señor, una gran entrega a la gente en la misión y una creatividad para adaptar el Evangelio a cada situación en la que se encuentra”, expresó.

 

Nuevos compromisos

El padre Edgardo Guzmán, misionero claretiano de Honduras y responsable de la organización de este evento, explicó que el Encuentro de Espiritualidad Claretiana fue establecido como fruto de un congreso celebrado en Vic, España, que reunió a representantes de distintos países para compartir sus experiencias.

Añadió que las jornadas realizadas durante estos ocho días permitieron redescubrir la importancia de fortalecer la experiencia de Dios para responder a la misión en el contexto actual. 

Mons. José Domingo Ulloa, arzobispo de Panamá visitó a los participantes y les obsequió la imagen de la Patrona de Panamá.

“Necesitamos una mística para la misión de hoy; desde una Iglesia sinodal en salida hacia las periferias, nos damos cuenta de la importancia de que el misionero debe tener una profunda y fuerte experiencia de Dios para poder responder”, expresó el padre Guzmán.

Como parte del programa, los participantes visitaron una comunidad guna ubicada en el distrito de Arraiján. El sacerdote, quien realizó su primera misión en el año 2008 en la comarca Guna Yala, destacó el significado que tuvo esa experiencia para los asistentes.

“Nos recibieron con mucha alegría. Fue muy bonito poder tocar de cerca la realidad, estar con la gente. Eso también ayudó mucho al encuentro para conectar con nuestra raíz misionera y estar siempre entre los más pobres, desde abajo, en las periferias”, afirmó.

De esta manera, la conmemoración de los 177 años de la congregación permitió a la Familia Claretiana de América renovar su compromiso con el carisma misionero de San Antonio María Claret y responder a los desafíos que hoy plantea la realidad eclesial y social del continente.

 

En camino…

 

CARLOS SÁNCHEZ

Peruano

“Nuestra congregación nació así, como servidores, oyentes y servidores de la Palabra, para anunciarla justamente en una situación donde era difícil hacerlo”. 

 

 

EDGARDO GUZMÁN

Hondureño

“Este encuentro ha sido un nuevo Pentecostés que nos ayuda a redescubrir nuestra vocación misionera desde una experiencia fuerte de Dios que llamamos mística”.

 

 

 

 

LARISSA  MOSCOTE

Panameña

“Durante estos días pude recordar que debo reconocerme como elegida y enviada para la misión. Eso aporta significado a lo que realizo”.

 

 

MAURICIO BORGE

Costarricense

“Hemos descubierto las riquezas de nuestro carisma y de la espiritualidad de América. Nuestro trabajo tiene que mezclar la clave mística claretiano con el servicio misionero”.