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Caminando en familia de la mano de Jesús 

La evangelización de las familias ha sido el principal objetivo del programa de Catequesis Familiar (CF), que llegó a Panamá hace 20 años de la mano del padre Bernardo Van Quatem, y que se ha quedado para llevar el mensaje de esperanza y amor que propone Cristo al núcleo de la sociedad. 

Son 20 años de arduo traba- jo, de luces y sombras, pero con grandes vivencias y sobre todo grandes frutos para la iglesia y las 

familias panameñas. Papás, párrocos, parejas guías, animadores, y sobre todo los niños, han hecho que este recorrido de dos décadas haya fortalecido el programa logrando que cumpla su misión, transformando las familias de las comunidades y sus entornos. 

Esas mismas familias se congregaron el pasado domingo 7 de julio en la Arena Roberto Durán para su gran fiesta, en donde compartieron con artistas católicos de la de la talla de Kenia Moreno, Vientos de Esperanza, 

José Berastegui, Alberto Prado, y la participación especial para los más pequeñitos, del payaso Torombolo, quien arrancó risas a to- dos los presentes con sus chistes. 

Testimonios 

Más de 1500 personas se hicieron presentes en esta celebración, entre ellas, la señora Tilcia Gómez junto a sus dos nietos. La mayor, Shantall, de 8 años es parte del primer nivel de CF en la parroquia La Ascensión del Señor de Las Mañanitas. La dama asegura que pertenecer y hacer la experiencia de CF ha sido muy positivo para todos. 

“Recomiendo que vivan esto en sus familias, ya que verdadera- mente se nota la unión de todos los miembros, y hay una mayor convivencia en casa. Hoy estoy yo presente, porque por motivos de trabajo los papás no pueden llegar, pero igual hacemos presencia”, asegura. 

También les acompañó la animadora Neyvic Bernal, quien tiene 4 años trabajando con los niños en esta comunidad parroquial. Para ella, el trabajo se basa en enfocar el amor de Dios en la familia y enseñarles la función y la responsabilidad que tienen los niños dentro de la misma y de la iglesia. 

“Intentamos enfocar la Palabra de manera dinámica, hacer competencias, juegos, enseñarles las canciones de nuestros artistas católicos y las oraciones. Lo hago porque creo que el servicio a Dios me ayuda en mi crecimiento espiritual, y eso se ve reflejado en mi convivencia con otras personas”, dijo la joven. 

Este grupo ha logrado enamorar a muchas personas que an- tes no conocían de la riqueza de nuestra iglesia. Un vivo ejemplo es Ana Gómez, animadora de la  parroquia San Gerardo Mayela, quien admitió que al principio dudó sobre asistir a las formaciones y reuniones de la CF. 

“Sin embargo, hoy puedo decirte que Dios me enamoró, y me gustó el proceso de Catequesis Familiar. Tanto, que ya mi hija recibió el sacramento, y yo sigo aquí como animadora porque quiero servirle al Señor para siempre”, destacó a este medio. 

Camino por recorrer 

Cabe destacar que la mitad de las parroquias de la Arquidiócesis de Panamá se han adherido a este programa, y han visto los grandes frutos que deja el mismo. Niños catequizados que se convierten en animadores y futuros formadores, parejas de papás que estaban unidos y que han bendecido su amor a través del sacramento del matrimonio luego de las formaciones de CF, son algunos de ellos. 

Sin embargo, el gran reto es el seguimiento para que no decaiga, lo que es una tentación, ya que da trabajo, y cuesta mucho conseguir parejas guías, así como personas que sirvan de renovación y motiven a otras. 

Monseñor José Domingo Ulloa, Arzobispo de Panamá acompañó a los laicos, a las familias y a los niños, que durante tantos años han trabajado por el fortalecimiento de la familia. 

En su intervención destacó que este es un proceso de evangelización para la familia, desde la familia; un caminar donde se involucra a los padres y a los hijos hacia la preparación de un sacramento, pero también como un método para que la familia redescubra cuál es su papel como primera iglesia doméstica. 

“Estamos contentos por estos 20 años de Catequesis Familiar, un movimiento que tiene centrada la Palabra de Dios, y que ha dado frutos durante tantos años, favoreciendo la opción que la iglesia ha hecho por la familia, para que los papás sean los primeros evangelizadores de sus hijos”, mencionó el Arzobispo. 

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