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Conociendo el acoso escolar o “bullying”

Al niño víctima del acoso escolar se le debe brindar apoyo, no juzgarlo, y decirle que acuda a las autoridades escolares.

Alberto Velarde

El acoso escolar, también definido como intimidación, hostigamiento o abuso escolar, es quizás más asociado coloquialmente con el término “bullying” (del inglés “bully” que significa acosador).

Es una forma de discriminación y violencia que se da entre pares. Usualmente entre estudiantes del mismo lugar.

Puede darse uno a uno o en desigualdad numérica, varios estudiantes contra uno solo, el cual no puede defenderse.

La doctora Tania Navarro, psiquiatra del Departamento de Paidopsiquiatría del Hospital de Especialidades Pediátricas “Omar Torrijos Herrera” (HEPOTH) amplía y explica los diversos elementos que se encuentran dentro de esta forma de maltrato físico y psicológico.

Características
  • Intencionalidad de daño: el agresor busca herir a su víctima y pueden ser uno o varios agresores.
  • Desigualdad de poder: la víctima es alguien vulnerable, con pocos recursos, incapaz de defenderse.
  • Persistencia en la agresión: el acoso es repetido y en un tiempo prolongado.

Entre las formas más frecuentes de acoso escolar se pueden mencionar las siguientes:

  • Física: incluye golpes y maltratos, atentando contra su salud física. Esto incluye la agresión directa como golpes, empujones, arañazo, pero también hay un abuso físico indirecto que es destruir o robar propiedad de la víctima. Este tipo de violencia es la más común a nivel estudiantil.
  • Verbal: los apodos de forma peyorativa, los insultos y burlas malintencionadas en torno a la apariencia física de la persona. También está la variante de esparcir rumores maliciosos acerca del agredido. Este tipo de acoso escolar es bastante frecuente en la secundaria.
  • Relacional: es la de excluir a la víctima de cualquier entorno social.  Ejemplos de esto incluyen: no tomarlo en cuenta para actividades escolares, en grupo o en equipos deportivos. 
  • Psicológica: usa amenazas, chantaje y el miedo para amedrentar a la víctima.

Señales que debe observar

ALERTA. Si hay presencia de moretones, golpes o similares, que no tienen una explicación, eso debe llamar la atención de forma inmediata.

  • Los padres de familia deben estar atentos a diversas señales de que el niño está siendo víctima de este problema, ya que por lo general los afectados rehúsan, por vergüenza, hablar. 
  • La doctora Navarro explica que por lo general hay que estar pendientes a situaciones concretas, ya que los niños en muchas ocasiones no hablan porque temen que el acosador tome represalias.
  • Existe un “código del silencio” en cuanto al acoso escolar, por tanto, no es tan fácil detectarlo.
  • Además de la víctima y el agresor, están los espectadores que no denuncian la situación, porque temen convertirse en víctimas.
Responsabilidad
  • Los padres tienen que estar alertas si hay cambios en el comportamiento como carácter apocado, irascible, taciturno, triste o con problemas de concentración, inusuales.
  • También si baja considerablemente el rendimiento escolar, elude ir a la escuela con excusas como enfermedades inexistentes o rehusarse a participar de actividades que antes le gustaban.
  • Deben los padres revisar sus útiles escolares, si hay libros rotos o perdidos o si falta el dinero que se le da para meriendas o transporte.

Por eso, muchas veces los educadores y personal afín, allí presentes, no pueden detectar tan fácilmente los casos de acoso escolar.

La especialista, sostuvo que todo cambio abrupto en el niño debe ser motivo de atención.

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