Espiritualidad

Cursillo de Cristiandad invita a celebrar Ultreya navideña

Al principio del año litúrgico hay una actividad que nunca falta para los cursillistas de cristiandad: la Ultreya Navideña.

Son cientos los que vuelven a verse después de un año de camino, con sus altas y bajas, y juntos evalúan cómo va su trípode, es decir, la vida de Piedad, el Estudio y la Acción apostólica.

A esto se le conoce como “el Cuarto Día” (experiencia de Dios que se vive al terminar los tres días de cursillo, y que se extiende hasta el final de la existencia) y es lo que se evalúa en cada ultreya.

La palabra Ultreya significa ánimo, en avanzada, “ir más allá”… en la búsqueda de Cristo. Era un grito dado a los fieles en las peregrinaciones que se hacían en España, hacía Santiago de Compostela para seguir en apostolado. Este 11 de diciembre de 2019, la ultreya arquidiocesana empezará con una eucaristía en el templo

dedicado a Nuestra Señora de Lourdes, en Carrasquilla, a las 6:30 p.m.. Después de eso los asistentes pasarán al estacionamiento ubicado frente a la casa sede, y empezará la fiesta.

La vida en comunidad

Una variante es que este año se designó a un grupo de amigas para que organizaran la actividad. Antes de ahora, siempre se nombraba una comisión ad hoc para tal fin. Este año es diferente porque el tema de la ultreya es la Reunión de Grupo. Todo girará en

torno a esta noción.

En el movimiento de Cursillos se sostiene desde su fundación en los 40 del siglo pasado, que la vida cristiana es mejor llevarla si se hace en pequeñas comunidades.

Por eso se motiva para que los cursillistas se organicen en grupos (de 3 a 6 personas), que se encuentran con frecuencia y conversan sobre cuáles son los éxitos y fracasos de su vida de fe. Este año este es el tema central.

La Ultreya Navideña ha sido organizada por el Grupo Santa Rosa de Lima, y sus integrantes son conocidas como “Las Rositas”:

Lizbeth Matos, Auxiliadora Arce, María Tenorio, Herminia Velásquez y Damaris Agudelo.

El Secretariado Arquidiocesano de Cusillos ha hecho una invitación abierta, para que cursillista o no, los fieles se acerquen a esta fiesta de inicio de año. Es una oportunidad para conocerse uno a otro, y conocer a Dios.

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