Variedad

En el centro San Juan Pablo II se vive el quinto Mandamiento

La Iglesia tiene la finalidad que todos tengamos una relación con Dios de oración, vida sacramental, esfuerzo moral para crecer en el amor al prójimo. El quinto mandamiento es ayudar a la Iglesia en sus necesidades, cada uno según su posibilidad, a las necesidades materiales de la misma.

La obligación de ayudar económicamente a la Iglesia deriva del hecho de que‚esta, aunque es divina por razón de su origen y de su finalidad, se compone de elementos humanos y tiene necesidad de recursos para cumplir su altísimo fin; el mismo Cristo dijo a su discípulos: “el que trabaja tiene derecho a la recompensa” (Lc. 10, 7), y San Pablo: Dios ha ordenado que los que predican el Evangelio, vivan del Evangelio (I Cor. 9, 14).

En épocas pasadas este deber se concretaba en la entrega de diezmos –la décima parte– o las primicias –las primeras recolecciones– de los frutos de la tierra y de los animales. Sabemos que el diezmo bíblicamente era sustentar la tribu de Leví que no recibió tierras, pero sí dedicarse al templo, las demás tribus tenían la obligación de darles la décima parte de lo producido en los cultivos, ganados y el que recibía también tenía que compartirlo, así se ayudaban los huérfanos, viudas y extranjeros. (Deutero-nomio 26,12-13).

En el  Centro de Orientación y Atención Integral San Juan Pablo II llegan personas que deciden en total libertad asumir un compromiso personal de apoyar

la obra social que se realiza y lógicamente a la evangelización que se realiza, depositando directamente en la cuenta bancaria, una vez al mes o en cada quincena.

Si tenemos mucho podemos compartir mucho, si tenemos poco de lo poco tenemos que compartir, pero con alegría y gozo porque el que siembra en Dios bendecirá y prosperará Marco 10, 30 .

Lección de vida

Las personas que duermen en cartones por las calles de áreas como Calidonia, Perejil, San Miguel llegan al centro y  diaria-mente depositan en la alcancía su aporte. Recogen los centavos que ven en las calles y los traen con gusto porque saben que contribuyen a esta obra de Dios.

Otros aportes

•El Centro San Juan Pablo II  brinda atención  a los bebés que fueron salvados del aborto, se les apoya con leche, ropa, pañales.

•Se contribuye al pago de los pasajes de las parejas que vienen de las comarcas para los hospitales.

•Se realiza el pago de matrícula a personas que se encuentran fuera del sistema escolar y que deciden dejar  las drogas para vivir de manera diferente y recuperar el tiempo perdido en sus estudios.

•Se brinda ayuda a los migrantes que están de paso.

Pero… ¿en qué usamos el dinero que recibimos?

El  Centro San Juan Pablo II tiene cuatro áreas de acción: Adicción: se atienden jóvenes en conflicto con la ley penal con dependencias químicas y conductuales. Personas que habitan en calles: se ofrece corte de cabello, ropa, desayuno, almuerzos, se les compra medicamentos, se pagan los internamientos en los centros de rehabilitación cuando abandonan las calles. Trabajadoras sexuales:  les brindamos orientación, ayuda en bolsas de comida y en proyectos de auto gestión para que abandonen las calles. También se realizan pruebas rápidas para detectar el VIH y otras infecciones.

Privados de libertad: Se atienden los centros de menores de custodia y el centro femenino de rehabilitación. Se les lleva artículos de aseo y refrigerios.

CUENTA BANCARIA

Nombre: Iglesia Católica-Arquidiócesis de Panamá-Centro de Atención San Juan Pablo

Cuenta N°  03-79-01-1154-29-8 Banco General

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