Sacerdotes de distintas vicarías se reunieron para abordar temas formativos.
Por Redacción
En un ambiente de escucha, fraternidad y discernimiento, el clero arquidiocesano vivió espacios de diálogo y reflexión en pequeños grupos, profundizando juntos sobre los desafíos, esperanzas y realidades del ministerio sacerdotal.
En el marco de la sinodalidad, este encuentro, que se realizó el pasado 12 de mayo, buscó fortalecer la comunión presbiteral, renovar la conciencia de que somos un solo cuerpo en Cristo y reafirmar que nadie está llamado a vivir el sacerdocio en soledad.
Más que una reunión administrativa, fue un verdadero espacio de gracia, donde cada sacerdote pudo compartir desde el corazón, sentirse escuchado y redescubrir la belleza de caminar juntos como hermanos al servicio del pueblo de Dios.
