ChitréDiócesis

Enfocados en el fortalecimiento de las familias

La pastoral familiar de esta diócesis enfrenta importantes retos en su trabajo de evangelización y acompañamiento. Así lo señala Sadia Sinclair de Villarreal, coordinadora de dicha pastoral y miembro de la comisión que se encargó de confeccionar el nuevo plan pastoral diocesano que se encuentra en ejecución. Un proyecto en el que las parroquias y capillas se han integrado para fortalecer el trabajo parroquial. Se trata de un importante análisis realizado, donde se identificaron la realidad geográfica, histórica, cultural, familiar, social, política, económica y eclesial para enfocarse en el camino a seguir en torno a la evangelización. Este importante estudio es avalado con información de la Contraloría General de la Re-pública y permitirá un acompañamiento mayor, a las familias en sus necesidades materiales y espirituales, en su meta por alcanzar la santidad, mirando hacia el futuro con alegría, sin perder de vista los desafíos del presente. La diócesis comprende las provincias de Herrera y Los Santos, con 23 parroquias, siendo una de las regiones más características de la República de Panamá, por su gente, el folklore, las tradiciones, las festividades, la sencillez de sus comunidades, la gastronomía, y el paisaje natural de estas tierras que atrae a turistas nacionales e internacionales. Sadia Sinclair nos aseguró que las familias herreranas y santeñas siempre se han identificado por ser trabajadoras y emprendedoras, realizando actividades tradicionales de esta región como: la agricultura, la ganadería, pesca y artesanía. En las últimas décadas, a pesar de las limitaciones, se han desarrollado los sectores agro-industrial, comercial, empresarial, y de la construcción. “Nuevas empresas y comercios han llegado a la región y se realizan grandes inversiones. El sector turismo también ha tenido un fuerte crecimiento, especialmente por sus hermosas playas que conforman esta geografía”, enfatizó Roberto Villarreal también coordinador de Pastoral Familiar. Sin embargo, aún se requiere mucho apoyo, tanto público como privado, para ayudar a las familias azuerences, a desarrollar todo su potencial productivo. Todavía muchos niños y jóvenes no terminan sus estudios, con comunidades vulnerables, alejadas y de difícil acceso, donde la pobreza sigue siendo un flagelo que agobia. De igual manera los problemas sociales que afectan a las familias, representan un obstáculo para su crecimiento y desarrollo sostenible. Este estudio es un pilar que sirve para trabajar fuertemente en los requerimientos, que como comunidad son necesarios atender en la diócesis de Chitré.

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