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Hogar San José, un santuario de humanidad

“Los hogares para ancianos deberían ser los pulmones de humanidad en un país, en un barrio, en una parroquia; deberían ser santuarios de humanidad, donde los que son viejos y débiles son cuidados y custodiados como un hermano o una hermana mayor”. Esto lo dijo hace buen tiempo el Papa Francisco en el I Encuentro Internacional con personas mayores celebrado en el Vaticano.

El Santo Padre casi siempre habla del tema, acá en Panamá durante la Jornada Mundial de la Juventud, defendió una vez más el papel de los abuelos afirmando su deseo de ver una “Iglesia que respete y valorice a los ancianos y reivindique su lugar”.

A pesar de estos constantes llamados de atención, seguimos viendo en algunas sociedades cómo se promueve la cultura del “descarte”, en la que se considera al ser humano como un bien de consumo, que se puede usar y luego tirar.

El diácono Gabriel González, administrador del Hogar San José señala que es necesario decir ¡NO! a la economía de la exclusión y la inequidad!

Actualmente este albergue ubicado en Altos de Cabuyita, corregimiento 24 de diciembre, atiende a 22 adultos mayores. Unos fueron encontrados en las calles abandonados y enfermos, otros referidos por hospitales ya que ningún familiar les reclamaba. Otros casos fueron llevados por alguna trabajadora social que percató el maltrato que les daban sus propios familiares.

Así cada uno guarda una historia de dolor, que relatan a medias, sin reconocer que sus hijos o familiares no les visitan, ellos mismos les excusan diciendo que no tienen tiempo, ni dinero para buscarles.

Viendo el rostro de Cristo cada día

Hay dos colaboradores que se turnan para atender a los abuelos de madrugada, los otros sirven en la cocina, en la limpieza, la lavandería; también están los que se encargan de darles las comidas, asearlos, eso sí todos muy pendientes de administrar el tratamiento médico de cada uno.

Para González; es muy angustiante ver de dónde se saca el dinero para pagar los sueldos de las ocho personas que aquí laboran, a quienes ni siquiera le podemos pagar el sueldo mínimo.

Emérita Gonzáles, colaboradora de Pastoral Social-Caritas de la Arquidiócesis de Panamá y comisionada en el Hogar informa que tienen abuelos enfermos de la próstata y sólo el medicamento de 30 pastillas cuesta 100 balboas, otros con tratamientos oncológicos sumamente costosos.

“Solo en medicinas se gasta alredor de los 600 balboas mensuales, 350 balboas semanales en comida, además los sueldos en cada quincena; es una situación muy preocupante. Solo dependemos de la generosidad de la gente y sabemos que estos trabajadores tienen familia, compromisos, se hace todo lo posible por no fallarles”.

El mes pasado casi les cortan el servicio de luz, gracias a una donación que llegó el mismo día, pudieron hacer un acuerdo con la compañía eléctrica, pagando al menos un mes atrasado.

“Yo no sabía la magnitud del compromiso que asumía, para mi es un llamado de Dios, esto forma parte de mi misión como diácono estar al servicio de los necesita-dos” manifestó González.

Exhorta a los fieles para que incluyan este hogar en las actividades de sensibilización que hacen en sus parroquias. “Ayuden a instituciones como estas que solo por amor vemos el rostro de Cristo en ellos, para atenderles como dignos hijos de Dios”.

Necesitan toda nuestra ayuda

Puedes hacer llegar tu donación a la Cuenta Bancaria. Hogar San José Cabuyita Pacora, Banco General. Cuenta Corriente 03-41-01-121547-9 correo: [email protected] teléfono 2951908.

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