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“Jesús, aquí estamos para orar juntos en tu nombre”

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Jesús aquí estamos para orar juntos en tu nombre. Adorar tan grande misterio, misterio de entrega, misterio de amor. Bendecir tu presencia en nosotros y en profundo silencio escucharte Señor”, es la estrofa de un canto con el que Juventino Castillero, párroco de la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, hace la comunión espiritual frente al Santísimo, todos los días a las 11:00 a.m., por la red social Fcebook.

El altar del encuentro

En un pequeño rincón de su casa, adornado con un crucifijo, la imagen de la Guadalupana, flores del jardín y el cirio pascual, el padre Juventino congrega todos los días, a la feligresía virtualmente, desde principios de marzo de este año, cuando se ordenó el cierre de los templos. 

El sacerdote, con la ayuda de medios electrónicos, celebra la misa con el mismo compromiso y devoción. Esta nueva forma obedece a las restricciones que hay a causa de la pandemia provocada por el Covid-19.

Monseñor José Domingo Ulloa, Obispo Metropolitano, en su celebración dominical a través de la televisión ha recalcado que la pandemia provocó el cierre de los templos, pero también permitió que se abriera una iglesia en cada hogar y el regreso a la iglesia doméstica.

En La Chorrera ha ocurrido exactamente lo que predica el Obispo Ulloa, los sacerdotes y la feligresía tienen encuentros cotidianos en las redes sociales, en la celebración de la eucaristía,  retiros espirituales,  alabanzas, en encuentros de jóvenes y de comunidades.   

El párroco Castillero, de la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, dijo “estoy teniendo reuniones periódicas con los grupos y apostolados a nivel virtual, se siguen con las confesiones programadas, la asistencia espiritual programadas, visitas a los enfermos cuando lo soliciten y funerales.

PAAC. Reunión del grupo de Pastoral en formación, vía zoom, con el sacerdote Juventino Castillero de la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe.

De campanas en el templo a campanas en FB 

El padre Jorge Rivera, párroco de la Parroquia Inmaculada Concepción, se ha visto en recorridos por las calles del distrito con el Santísimo. En caravana llega a los creyentes afirmando el amor a la santa eucaristía.

El padre Jorge, no deja pasar un día sin celebrar la eucaristía en su cuenta de Facebook, y con la ayuda de la tecnología, no necesita sonar las campanas del templo, porque a quien lo sigue, le llega el aviso de que va a comenzar la misa.

Durante los primeros meses de la pandemia, era frecuente ver a católicos en la puerta de la Iglesia Inmaculada Concepción, que iban a orar frente al Santísimo que se mantenía expuesto.

También en la FB, el padre Jorge hace una reflexión del evangelio del día, que se sube a las redes sociales para que circule entre los creyentes.

La fe a prueba de virus

En la Parroquia San Francisco de Paula, el presbítero Rafael Ochomogo, en ocasión a la celebración de la fiesta de la Virgen del Carmen, expuso al Santísimo la Virgen, en la parte frontal del templo. Allí los creyentes podían acercarse hacer una oración o simplemente contemplarlo desde el auto, con medidas de bioseguridad, las personan llegaban, oraban y se iban.

El cura Ochomogo dijo que, durante estos meses, la parroquia se mantiene activa, tanto en la parte espiritual, como la fase de solidaridad. También se apoya en las redes sociales como FB e Instagran para oficiar la misa  los jueves y domingos, que es cuando más tráfico hay. Los otros días celebran con las hermanas Franciscanas.

PARROQUIA. San Francisco de Paula expuso a la Virgen del Carmen y el Santísimo, allí llegaban los feligreses a orar y a contemplar.

El sacerdote acompaña a las pastorales, a través de las redes sociales, con mensajes positivos, de esperanza, fe y los coordinadores de grupo replican los mensajes. Narró que la fiesta patronal de San Francisco de Paula fue un día de expresión de fe y solidaridad, pues se preparó tortillas que fueron distribuidas a los que salían a recibir la bendición. Fue un gesto de amor de ambas partes, comentó el sacerdote.

En estos tiempos de Pandemia han experimentado muchas cosas nuevas y se han reinventado para mantener una Iglesia viva, que sigue siendo una iglesia que camina junta y junto a los pastores.

PÁRROCO. Sacerdote Rafael Ochomogo, de la Parroquia San Francisco de Paula.

En la parte espiritual y obedeciendo las normas de bioseguridad, se realizan los funerales en el cementerio, con doble propósito, por un lado, mantener el distanciamiento y lo más importante: acompañar a los deudos en los momentos de dolor, más allá de la misa. Además de estar con las familias y reconfortarlos por las pérdidas.

Lo social y lo económico 

Pero la pandemia tampoco logró que la Iglesia Católica, dejara en el abandono el compromiso que tiene con los pobres y vulnerables, pues se llega a  hogares sin el pan en la mesa, enfermos sin medicinas, niños sin leche, a través de las pastorales.

Virginia de Cornejo, la coordinara de la Pastoral Social en la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, dice que “la tarea no ha sido fácil. La organización de los alimentos es una experiencia de ensayo y error, pero se ha logrado con el apoyo de cada equipo de Pastoral Social”. Sostuvo que las compras “las hacía el doctor Exar, quien podía entrar a los supermercados todo el tiempo, con fondos de actividades y muchas donaciones de corazones generosos, lo mismo sucede con las entregas, siempre encontramos personas generosas que llevaban los alimentos”. 

Virginia es una feligresa activa dentro de la Parroquia, y no puede evitar que las lágrimas se asomen, de ver tanta necesidad y el agradecimiento de quienes reciben comida y medicinas.

Lo mismo ocurre en la Parroquia Inmaculada Concepción, los jóvenes y las pastorales se juntan y llevan alimentos a los que necesitan. El padre Jorge encabeza las entregas, y así llegan a muchas partes, con la misión de ayudar.

En tanto, el padre Ochomogo de la parroquia San Francisco de Paula, sostuvo que “con la ayuda de la feligresía que aporta y de donaciones, tenemos más 160 familias a las que se le entregan bolsas de alimentos. Igual tenemos una reserva para cuando llegan en busca de comida, pues mi lema es no dejar ir a nadie con las manos vacías.

Música y oración  

Raquel Pinillo y Roberto Ángel trabajan para la Pastoral Juvenil. Ellos tuvieron la iniciativa de crear un espacio para la música y oración, sentían que los jóvenes estaban apagados por el confinamiento. Así decidieron arrancar los miércoles, a las 7:00 p.m. por las redes sociales y orar juntos en nombre de Jesús.

 “Siempre he dicho que las redes sociales son más que un espacio para –vidajenear-, son una fuente, que si se usa responsablemente sirve para evangelizar, acompañar o dar testimonio de vida, donde muchos jóvenes se pueden identificar”, comentó Raquel.

Luego de varios meses en la redes se fueron sumando músicos, matrimonios y sacerdotes que nos han acompañado en este caminar juvenil. 

ACTIVIDAD. Afiche anunciando la participación de la cantante Kenia Moreno.

 

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